Las cómicas madrileñas se rebelan contra el machismo

Las cómicas madrileñas se rebelan contra el machismo

La ‘Riot Comedy’ ha revolucionado el panorama humorístico madrileño con un espectáculo de monólogos protagonizados por mujeres.
19 enero, 2019
María De Castro
  • Cultura

Las cómicas madrileñas se rebelan contra el machismo

María De Castro
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‘Humorista’ es una de esas insólitas palabras que carecen de género en nuestro idioma. Y sin embargo, si se le preguntase a cualquier persona por sus humoristas españoles favoritos, lo más seguro es que respondiera en masculino. Nombres como el de David Broncano, Ignatius o Dani Rovira dominan el panorama nacional, mientras que para muchos lo más parecido al humor protagonizado por mujeres son los vídeos de Leticia Sabater y los memes de Esperanza Aguirre. Ni rastro de cómicas profesionales.

Le pese a quien le pese la comedia sigue siendo un terreno muy masculinizado y, a veces, profundamente machista. Para rebelarse contra ello, un grupo de cómicas lleva meses organizando en Madrid la Riot Comedy. Se trata de un micro abierto en el que ellas se suben al escenario para contar desde el humor todas esas historias que estaban deseando escuchar muchas mujeres hartas de monólogos rancios sobre novias desequilibradas, disfunciones eréctiles y masculinidades hipertestosterónicas.

“Yo siempre había consumido muchísima comedia y me apetecía subirme al escenario, pero sentía que si lo hacía iba a ser mucho más juzgada que si fuera un cómico. Es como si quieres hablar de feminismo dentro de Forocoches”, cuenta Penny Jay, la promotora de la iniciativa. El proyecto comenzó el pasado mayo como un pequeño show en el bar Superlativo y ha tenido tanto éxito que tuvieron que trasladarse a un espacio más grande y sus creadoras ya están inmersas en una gira por España.

Penny JayG en el evento Traking Bilbao. Foto: Nitya
Penny JayG en el evento Traking Bilbao. Foto: Nitya

 

Abierto a todas las mujeres

La dinámica es sencilla. Por un lado está la Petit Riot Comedy, en el que cualquier mujer que lo desee puede subirse a realizar un stand-up y la ‘Riot Comedy’, donde algunas de las cómicas con más experiencia ofrecen un espectáculo de monólogos más profesionalizado, similar a los que se pueden encontrar en muchas salas de nuestra ciudad. “Es como un punto violeta de los espectáculos y el entretenimiento. Yo no quiero estar en un monólogo en el que cuando me baje del escenario el comentario sea que me han estado mirando las tetas”, lamenta Alba Miau, otra joven cómica que también se ha puesto en varias ocasiones delante del micrófono.

A sus 22 años, Alba es plenamente consciente de que el panorama humorístico español se niega a sacudirse ciertos estereotipos. “La comedia sigue siendo súper machista, aunque muchos cómicos no se den cuenta y no quieran reconocerlo. Hay muchos programas que se escudan en que tienen una colaboradora, como para cubrir la cuota de igualdad”, lamenta antes de hacer referencia a que así ejemplifican el síndrome de la Pitufina, un recurso muy empleado en la ficción que consiste en introducir un único personaje femenino -generalmente muy caricaturizado- en medio del grupo de hombres protagonistas. “Es como si pensaran ‘vamos a poner al gracioso, al guapo y a la chica’. Pero ser mujer no es un papel, no es un personaje”.

Alba Miau en el evento Traking Bilbao. Foto: Nitya
Alba Miau en el evento Traking Bilbao. Foto: Nitya

 

Polémica en ‘La Resistencia’

Su reflexión sobre la ausencia de presencia femenina en los espacios de humor no es baladí. Así lo demuestra la enorme polémica que se generó la semana pasada, cuando Penny Jay y Assari Bibang -una de sus compañeras en la ‘Riot Comedy’- acudieron a promocionar el show a ‘La Resistencia’, el programa de Broncano. En un momento del encuentro, Penny Jay le dijo en tono distendido al presentador que aunque su programa se autoproclamaba cero patriarcal, lo cierto es que no contaba con ninguna colaboradora femenina. Una frase inocente y basada en un hecho contrastado. Y que, sin embargo, desencadenó la furia de cientos de seguidores del programa, que se lanzaron a insultarla.

“Con lo de la Resistencia he recibido un ciberacoso brutal, no solamente en comentarios de Youtube. Te estoy hablando de tuits y de DMs en Instagram y en Twitter. Y evidentemente ese ciberacoso se centra únicamente en llamarme gorda”, resume tras poner de relieve otro problema machista: que se siga considerando que lo más efectivo para descalificar a una mujer sea apelar a su aspecto físico.

Su compañera Asaari Bibgang -quien vivió en primera persona el revuelo que se armó en ‘La Resistencia’- considera que la situación es un ejemplo de que aún hay mucho por cambiar en el mundo de la comedia. Y es precisamente uno de los objetivos que mueven a ‘Riot Comedy’. “El humor puede ser un arma política. Los cómicos al hacer comedia nos posicionamos. A partir de ahí puedes mandar un mensaje positivo para acabar con clichés y estigmas”. Sabe de lo que habla. Asaari -quien llegó de su Guinea Ecuatorial natal a España con seis años- ha vivido en carne propia la doble discriminación que supone ser mujer y negra en nuestro país. “Yo empecé a hacer comedia por accidente. Era actriz, pero al ser negra solo me daban papeles de prostituta o de mujeres que sufren mucho. Como sabía que no me iba a dar comedia, me hice un Juan Palomo y empecé a escribirla yo”.

Asari en el evento Traking Bilbao. Foto: Nitya
Asari en el evento Traking Bilbao. Foto: Nitya

 

Humor como catarsis

En sus monólogos aborda temas como la maternidad real (alejada de esa idealización que venden a las niñas desde que son pequeñas), su experiencia como mujer negra en España o su relación sentimental interracial. Transforma así su biografía en material humorístico. Lo mismo hace Alba Miau. “En mis monólogos hablo de la copa menstrual y después se me han acercado chicas y me han dicho que se estaban planteando esa opción, pero que no encontraban información. Es flipante que tengas que ir a un espectáculo de monólogos para que alguien te hable de este tema”, remarca.

Quizás precisamente la clave del éxito de Riot Comedy -que ya ha colgado el cartel de sold out para su próxima fecha en Madrid- sea que los discursos de sus protagonistas están impregnados de realismo. Sus autoras tratan con naturalidad temas que siempre han sido tabú y logran conectar con un público que agradece que se hable de orgasmos femeninos, de masturbación o incluso de los desmanes en el juicio a la Manada utilizando el humor como catarsis.

“Cuando más dolor tienes, más fácil es hacer humor” reflexiona Penny, quien ha canalizado a través del ingenio muchos de los conflictos e inseguridades que le rondaban por la cabeza. Es como si las cómicas de Riot Comedy hubieran llevado hasta las últimas consecuencias ese lema que reza “coge tu corazón roto y transformalo en arte”. Todas coinciden en que hay algo de terapéutico en desnudarse en el escenario, ante decenas de desconocidos que, muchas veces, acaban escupiendo la cerveza entre carcajadas.

Por eso, al menos por ahora, seguirán haciendo comedia en clave femenina y feminista y desmontando en cada espectáculo ese tópico que huele a naftalina y sostiene que los hombres son más divertidos que las mujeres. “No te puedes dar cuenta de que alguien es gracioso si no le dejas hablar.  Y desde el ambiente más pequeño, desde los grupos de amigos, nos están invisibilizando”, reflexiona Alba Miau. En la misma línea se posiciona Penny Jay, quien reivindica que “hemos tenido que crear espacios propios porque no nos dejaban entrar. Ahora mismo estamos separadas por visibilizar”. A su juicio, la situación se revertiría si ellos verdaderamente normalizasen la presencia femenina en la comedia más allá de clichés.

Entretanto, ella y sus compañeras seguirán alzando la voz para visibilizar a las mujeres. Porque, tal y como resume Asaari, “las humoristas somos necesarias porque las mujeres somos la otra mitad de la humanidad. Y si no se escucha nuestra voz nos estaremos perdiendo al 50% del mundo”.


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