¿Machirulismo? y genialidad en una gala para caerse de culo

¿Machirulismo? y genialidad en una gala para caerse de culo

María fue la novena expulsada en Operación Triunfo después de que su novio eclipsara todas las actuaciones de la noche alabando el culo de la concursante y manifestando sus ganas de “follar” con ella.
29 noviembre, 2018
María De Castro
En la foto María (la expulsada) y Pablo (el novio). Foto: RTVE.
  • Televisión

¿Machirulismo? y genialidad en una gala para caerse de culo

María De Castro
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Desde una perspectiva puramente musical, la décima gala de Operación Triunfo ha sido la mejor de la edición. Sin embargo, en unos meses nadie la recordará por eso. En televisión todo es efímero y la mayoría de las actuaciones de la noche se difuminarán en el recuerdo colectivo. Sin embargo, hay un momento de la gala de ayer que pasará a los anales de la historia de la televisión pública española y será difícil de borrar de nuestras retinas y de los programas de zapping: la visita de Pablo, el novio de María.

Su aparición estelar duró apenas dos minutos. Y es increíble la cantidad de sensaciones que logró generarnos en tan poco tiempo. El reencuentro entre la nominada y su pareja empezó con un apasionado morreo que se extendió durante muchos más segundos de lo que marcan los tiempos televisivos del prime time familiar. Una mueca apenas imperceptible de incomodidad atravesaba la cara de Roberto Leal, que no sabía lo que se le venía encima.

Leal intenta encaminar la situación

El presentador le preguntó a Pablo cómo estaba viendo a su pareja. “La estoy viendo que flipas, es que está buenísima”, atino a balbucear poco antes de soltar que lo que más echaba de menos de ella era “su culo”. Leal, a punto de colapsar de pánico imaginando al equipo de producción echando humo ante la sinceridad del invitado, trató de encaminar la situación preguntando lo último que debería haber preguntado para blanquear el momento. “¿Qué es lo primero que vais a hacer esta noche si sale expulsada?”“¿Quieres que lo diga? Follar. Follar”, respondió él, con una sinceridad inaudita.

Fue un espectáculo difícil de describir. Hay momentos televisivos que generan una mezcla explosiva entre el bochorno y la fascinación. Ocurrió hace décadas, cuando un Fernando Arrabal en sospechoso estado aderezó una aburrida tertulia en TVE con sus teorías sobre el mineralismo o cuando la socorrista de “la he liado parda” nos regaló uno de los mejores momentos del telediario que se recuerdan. Y volvió a ocurrir anoche.

“Convertir su culo, y no su talento, en el centro de atención”.

En Twitter -que es una versión intensificada y tremendista de la realidad- se vivió un encarnizado debate. Muchos aprovecharon para poner de manifiesto la aparente incoherencia entre el feminismo de María y su permisividad ante el hecho de que su novio la objetualizase al convertir su culo, y no su talento, en el centro de atención.  

Otros, sin embargo, defendían que señalar el nivel de feminismo de una persona por el comportamiento de su pareja es injusto, machista y vuelve a poner el foco de la culpa en la mujer. Había quien trataba de explicar la situación asegurando que a Pablo le había faltado poco para ponerse a hablar de hipotecas a tipo fijo y unos pocos más achacaban la evidente torpeza del joven a los nervios y la timidez e insistían en que no se puede juzgar una relación por dos minutos televisivos y remarcaban que en el reencuentro de la pareja había más de pureza que de machirulismo.

Sea como fuere, el debate estaba servido. Y eclipsó lo que prometía ser el plato fuerte de la noche: el reencuentro de los 16 concursantes para cantar por primera vez ‘Somos’ el himno de la edición. La canción brilló gracias a una letra que haría estremecerse de placer a Laclau, pues su tono reivindicativo recuerda más a los temas de ‘La Raíz’ que a las radiofórmulas que suenan en prime time. “Somos gladiadoras construyendo la ciudad, somos la ciudad valiente, somos la revolución” cantaron emocionados los jóvenes, en una actuación que fue ensalzada por Ada Colau en Twitter.

El feminismo, de nuevo hilo conductor

Y algo de disruptivo sí que está teniendo el programa, que una vez más volvió a tener el feminismo como hilo conductor. Las concursantes de la Academia afearon a la dirección del programa que siempre escogiera a Miki como portavoz cuando se tratan cuestiones de género, a pesar de que actualmente quedan siete mujeres en la casa que podrían contar en primera persona las discriminaciones que sufren en su día a día. Hace apenas un par de años era impensable que el feminismo estuviera encima de la mesa en un talent show familiar y ahora ya se discute el papel que juegan los aliados en el movimiento feminista. Ni tan mal para un miércoles noche. La aceleración de la Historia debe de ser algo parecido a esto.

Aunque si hubo algo acelerado y épico anoche fue la actuación de Famous, que para muchos se pasó el concurso con su interpretación de ‘Uptown funk’. De repente Operación Triunfo parecía la apertura de la Super Bowl. El sevillano lo dio literalmente todo, hasta el punto de que cuando volvió a sentarse con sus compañeros tras cantar estaba tan eléctrico que se cayó aparatosamente al suelo, llevando así hasta las últimas consecuencias la expresión “caerse de culo con una actuación” y devolviéndole a la noche los tintes surrealistas que Pablo nos había regalado poco antes.

Para desgracia de quienes consideraban a María la concursante más carismática de la edición, la madrileña fue expulsada frente a Marta, que fue nominada de nuevo junto a Sabela. La despedida de la madrileña fue un duro golpe para los amantes del canal 24 horas, pero quizás un alivio para Pablo, que probablemente vio satisfechos sus deseos de reencontrarse con su novia en la intimidad. Para que luego digan que Operación Triunfo no es una máquina de sueños.


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