Cuando Operación Triunfo fue una despedida de Erasmus

Cuando Operación Triunfo fue una despedida de Erasmus

Natalia y Famous son los primeros finalistas de esta edición de Operación Triunfo tras una gala en la que fue expulsada Marta, tras cuatro nominaciones consecutivas.
6 diciembre, 2018
María De Castro
  • Televisión

Cuando Operación Triunfo fue una despedida de Erasmus

María De Castro
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Las últimas galas de Operación Triunfo siempre tienen algo que recuerda a los últimos días del Erasmus o de los campamentos de infancia. Hay en la atmósfera una nostalgia latente, una sensación agridulce de fin de fiesta. Anoche esta impresión se intensificó cuando los concursantes entonaron “Ni tu ni nadie” de Alaska y los Dinaramas como canción grupal de apertura de gala. Mientras los concursantes cantaban emocionados que nadie podría cambiarles, más de un espectador se revolvía en el sillón pensando que un programa que se llama ‘Operación Triunfo’ va precisamente de cambiar a la gente para adaptarla a las demandas de la industria musical.

Su candidez contrastaba con nuestro escepticismo. Anoche, ellos eran los ingenuos estudiantes Erasmus que juraban borrachos a su amigo polaco que volverían a verse pronto y que todo seguiría igual a pesar de la distancia. Nosotros, esos universitarios que ya han vuelto a casa y saben que al final la rutina se impone, el vodka polaco se olvida y toca vender perfumes o anunciar chicles para sobrevivir. Para bien o para mal, tenemos demasiado presente la edición del año pasado y los bandazos que han pegado las vidas y las carreras musicales de algunos de los concursantes más carismáticos de entonces.

En OT toda cambia menos las nominaciones de Marta en esta edición.

Si algo nos ha dejado claro Operación Triunfo es que todo cambia. Todo, menos las nominaciones de Marta. La malagueña se enfrentó ayer a la expulsión por cuarta vez consecutiva con ‘One more try’, una canción que hablaba de nuevos intentos, aunque el suyo por quedarse en la Academia se vio frustrado. Finalmente el público decidió que se salvase Sabela, que encendió el plató con ‘el cuarto de Tula’ y consiguió acercar la esencia de la música cubana de Compay Segundo y compañía al prime time español.

Después llegó Famous y se marcó una interpretación de ‘Problem’ de Ariadna Grande que dejó patente que en este programa las casualidades no existen y que sus padres tuvieron una especie de premonición bíblica el día que le pusieron su nombre. Si está naciendo un Dios musical en España es un andaluz que representa todo lo contrario a lo que Vox ha defendido en las últimas elecciones en su tierra: negro, gay friendly y con una conciencia de género que sabe a soma contra el discurso de Santiago Abascal.

Tras tocar el cielo, tocó bajar al suelo con ‘Hijos de la Tierra’, interpretada por Miki, que demostró que, a diferencia de Famous, los seres terrenales desafinamos. Y mucho. Después llegó el turno de Julia, que hizo una emocionante versión de ‘Sober’ de Demi Lovato. En la canción, la artista pide perdón a su familia por haber recaído en el alcohol y los escenógrafos, en un ejercicio maestro de sutileza, decidieron llenar el escenario de botellas de alcohol. Ensalzar lo obvio fue el mantra de ayer, así que cuando Natalia apareció en el escenario para cantar ‘Bang Bang’ de Nancy Sinatra, los encargados de los visuales decidieron que era super buena idea poner dos pistolas de fondo y lograron que muchos se preguntasen en Twitter si la dirección del programa tiene a bots realizando las puestas en escena.

Nos quedan un par de madrugadas juntos. Y quemaremos los cartuchos hasta el final.

Tras la actuación de Alba, que brilló con ‘Crazy in love’ the Beyoncé llegó el turno del jurado, que eligió al primer finalista de esta edición. Ana Torroja fue sustituida anoche por Ana Belén, que dedicó bellas palabras a los concursantes. “Cantas de puta madre”, le espetó a Alba Reche y fue un poco como si nuestra madre se hubiera colado en nuestra fiesta Erasmus y se estuviera tratando de hacer la guay con nuestros amigos. Fue tierno, sí, pero incómodo. Finalmente, el jurado decidió que Natalia fuera la primera finalista de la gala e hizo que esa idea de que Operación Triunfo es un concurso al que se presenta gente de toda España pero siempre gana alguien de Pamplona esté un poco más cerca de hacerse realidad.

Los profesores declararon a Famous como segundo finalista, poco después de que todos los compañeros se despidiesen de Marta. El adiós a la malagueña fue uno de los más emotivos de la edición y nos volvió a recordar a esas madrugadas de final de Erasmus en las que cada noche se despedía a algún amigo del grupo y los pocos que quedaban se sentían tristes y desubicados. Al final, con OT hemos vivido una especie de Erasmus en diferido: ante nuestros ojos se han creado vínculos, hemos visto a concursantes que podrían ser nuestros amigos crecer en nuestras pantallas y ahora nos toca despedirles sin tener la certeza de que nos volveremos a encontrar. Pero todavía nos quedan un par de madrugadas juntos. Y quemaremos los cartuchos hasta el final.


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