Cuando el trap y el conflicto catalán bailaron en prime time

Cuando el trap y el conflicto catalán bailaron en prime time

Miki fue elegido favorito en la gala 9 de Operación Triunfo tras interpretar la primera canción en catalán en la historia del programa en una noche marcada por la visita de C.Tangana
22 noviembre, 2018
María De Castro
Miki es ovacionado por el público de la gala. Foto: RTVE.
  • Televisión

Cuando el trap y el conflicto catalán bailaron en prime time

María De Castro
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Las canciones grupales que abren las galas de Operación Triunfo suelen ser profecías autocumplidas y anoche Spice up your life de las Spice Girls tampoco falló. Se venía una noche picante y movidita. Porque, si algo tiene esta edición del programa, es su capacidad de sorprender. Prueba de ello es que solo existen dos espacios en el universo donde himnos generacionales de los noventa como el de Victoria Beckham y compañía puedan convivir con canciones de C.Tangana o la música Txarango. Uno es cualquier after a las siete de la mañana; el otro, el plató de Operación Triunfo.

Y aunque la bajona amenazaba con disipar las ganas de rave tras las actuaciones de Marta y Marilia -las dos nominadas de la noche- de repente llegó Miki. El tarraconense interpretó una ultrafestiva versión de ‘Una lluna a l’aigua’ de Txarango. La canción venía marcada por la polémica en redes, pues muchos se rasgaron las vestiduras con la decisión del programa de apostar por primera vez en la historia por un tema en catalán. Dejaron así patente el profundo problema de normalización lingüística que existe en España, donde las radiofórmulas en inglés suenan sin descanso pero sigue siendo un acto subversivo cantar en una lengua cooficial. Miki -ajeno a las acusaciones de conspiración judeomasonica separatista que planeaban sobre su actuación- se limitó a disfrutarla tanto que logró pulverizar los prejuicios de más de uno. Más allá de ideologías, se imponía una realidad: estaba cantando esa canción como lo haríamos todos, borrachos y motivados en una verbena, a esa hora en la que ya poco importa qué lengua hables, porque nadie te oye pero todos te entienden.

A C.Tangana lo presentaron como «nuestro rapero más internacional» como si estuviésemos en 1993.

Aunque si hay algo que de verdad polarizó a la opinión pública española anoche, más allá del conflicto catalán o el eterno debate sobre el uso de la cebolla en la tortilla, fue la actuación de María. La madrileña interpretó Amorfoda de Bad Bunny. Atrapada entre vallas de obras y desgañitándose hasta la extenuación, algunos vieron en su interpretación una de las actuaciones más entregadas y memorables de la edición y otros apenas lo distinguieron de esas canciones que todos hemos entonado alguna vez, con el corazón roto y alcohol en las venas, en un instastorie que te graba una amiga y le obligas a borrar a la mañana siguiente muerta de vergüenza. A veces, la línea que transita entre la genialidad y el ridículo es tan fina como las vallas que atrapaban anoche a María y no quedó claro a qué lado de la frontera se situó tras su actuación.

Sea como sea, el trap por fin conquistó el prime time y lo hizo por partida doble, porque la noche cerró con la primera actuación de C. Tangana en la televisión pública. El cantante madrileño fue presentado por Roberto Leal como “nuestro rapero más internacional”, una definición tan desfasada que parecía que, de repente, hubiéramos vuelto a 1993. La sensación se veía agudizada por el vestuario que lucía el cantante, a medio camino entre Torrente y Chandler de Friends, con unas gafas de sol indescriptibles y unos gestos que daban la sensación de que él también estaba atrapado en el after delirante que era anoche OT. Todo era confuso e hipnótico a la vez.

El público de OT demostró ser más tolerante de lo que se piensa mirando solo Twitter.

La sensación de irrealidad se rompió un poco tras la expulsión de Marilia, que no pudo resistir su tercera nominación consecutiva. Sin embargo, nada había terminado: el jurado decidió nominar a Julia, que interpretó con la voz tocada ‘Me muero’ de la Quinta Estación con cara de que el título de la canción no bromeaba y a Famous, que no convenció con su versión del bolero ‘El Reloj’. La primera fue salvada por sus compañeros y el segundo por los profesores. Al final, en la cuerda floja se quedaron María y Marta, que repite nominación y va camino de convertirse en la nueva Marilia.

Para disgusto de los conspiranoicos, Miki fue escogido favorito por el público y demostró que el grueso de la audiencia de OT es bastante más tolerante que podría presuponerse leyendo Twitter. Mientas Miki regresó a la Academia con lágrimas en los ojos, quizás convencido de ser la paloma blanca destinada a desenquistar el conflicto catalán, el resto de espectadores nos fuimos a la cama entre alegres y desubicados, prometiéndonos a nosotros mismos que la semana que viene no nos liaremos y no volveremos a acabar en ese turbio after que es Televisión Española cada noche de miércoles. Veremos si cumplimos la promesa.


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