Carmena cierra el paso a Bird, el Uber de los patinetes eléctricos

Carmena cierra el paso a Bird, el Uber de los patinetes eléctricos

Valorada en 2 billones de dólares en menos de dos años de vida, la empresa californiana ha entrado en conflicto con otros ayuntamientos antes
13 febrero, 2019
Arturo Tena
Patinetes eléctricos de la empresa Bird. enero de 2019. Foto: Wikimedia.
  • Movilidad

Carmena cierra el paso a Bird, el Uber de los patinetes eléctricos

Arturo Tena
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Ayer se anunciaron los nombres de las empresas de patinetes eléctricos que ya pueden trabajar en Madrid. Al final, 18 de las 25 compañías que buscaban hacer negocio con este servicio han cumplido los requisitos de movilidad que pedía el Ayuntamiento y se quedan con 8.600 licencias, el 8% del total que se habían pedido. Una de las que no lo ha conseguido es la gigante norteamericana Bird, conocida como el Uber de los patinetes, que en dos años de vida se ha alzado con el competido trono del mercado mundial de este servicio y ha conseguido una valoración de más de 2 billones de dólares. En este tiempo de despegue imparable, la compañía se ha granjeado también algún conflicto con las administraciones por sus políticas de uso y su manera de desplegar sus vehículos en las ciudades.

La negativa de Carmena es un revés en la imparable expansión internacional de la empresa californiana: empezó en Santa Mónica en septiembre de 2017 con un programa piloto y se expandió como la pólvora en pocos meses. Ahora puedes ver sus patinetes en 22 ciudades de Estados Unidos. Su lanzamiento internacional empezó el pasado verano y ya ha conseguido establecerse en Francia, Brasil, Bélgica o Reino Unido, donde está presionando para que se cambie una ley británica de 1998 que prohibe el uso de patinetes en la vía publica.

Los conflictos de Bird con los ayuntamientos

Madrid no es el único lugar donde Bird ha tenido algún encontronazo con las gobiernos locales por su manera de introducirse en este nuevo mercado en los municipios. En San Francisco, se estableció sin tener los permisos necesarios y tuvieron que retirar sus patinetes durante un tiempo en agosto de 2018. La compañía ha sido multada en otras ciudades por no aparcar los patinetes en los lugares correspondientes o no controlar los desoímientos de las normas de circulación de sus usuarios.

Bird había iniciado un programa piloto de 20 patinetes en Madrid durante el mes de noviembre en Arguelles y Ciudad Universitaria. Sin embargo, en diciembre el Consistorio de Carmena retiraba de la circulación todos los patinetes de Madrid, incluidos los de de las tres empresas que ofrecían el servicio (Lime, Voi y Wind)  por no cumplir con la Nueva Ordenanza de Movilidad que había aprobado Cibeles. Había que aportar una documentación necesaria y asegurar la distribución y el funcionamiento ordenado de las mismas. Esto truncó los planes iniciales de Bird, que aún así esperaba acceder ahora en marzo.

Bird volverá a intentarlo en el futuro

Sin embargo, Bird, como le ha pasado a Cabify, se ha quedado fuera del primer reparto de licencias reguladas en Madrid que se acaba de hacer público. Por el momento, no cumple con los requisitos que planteaba el Área de Movilidad y Medioambiente, que pedía, entre otras cosas, seguros o la geolocalización integrada con el Ayuntamiento a estos vehículos ya regulados. Aún así, la empresa fundada por el exdirectivo de Uber Travis VanderZanden espera poder llegar en algún otro momento a la ciudad.

La negativa a Bird -y a la empresa de Uber, Jump- deja mucho más terreno libre a su gran competidora en el negocio del patinete: Lime. Fue la primera en llegar a la capital y ya tiene una ventaja competitiva con respecto al resto porque se ha expandido en el territorio y tiene experiencia de gestión madrileña. La empresa se dio mucha prisa en diciembre por cumplir con lo que pedía el Área de Inés Sabanes: integró y delimitó las zonas en las que iba a actuar.

En la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible los patinetes eléctricos tienen prohibido ir por la acera. Pueden circular por carriles bici y por calles a 30 kilómetros por hora, aproximadamente un 85%  de las calles de Madrid. Fundamentalmente, son aquellas de un carril por sentido o un solo carril.


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