El Caso Bankia: ¿Por qué Rato está sentado en el banquillo?

El Caso Bankia: ¿Por qué Rato está sentado en el banquillo?

Explicamos por qué la salida a Bolsa de Bankia y sus irregularidades han llegado a juicio, del que este martes se cumple la quinta sesión.
8 enero, 2019
L. Martín Cortés
Olivas, Rato y Verdú durante la salida a Bolsa de Bankia. Foto: EP.
  • Judicial

El Caso Bankia: ¿Por qué Rato está sentado en el banquillo?

L. Martín Cortés
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Rodrigo Rato ha vuelto este martes al banco de los acusados por su implicación en el Caso Bankia, el proceso que investiga la salida a Bolsa del gigante bancario y que supuso el mayor rescate bancario de la historia de España. Han pasado cinco años desde el inicio de la instrucción, pero cabe recordar por qué las irregularidades en la antigua Caja Madrid han terminado con su cúpula ante los jueces.

Todo empezó en verano de 2011: Zapatero todavía estaba en el Gobierno, España aún no había ganado su segunda Eurocopa y el 15-M seguía ocupando la Puerta del Sol. En este marco de sucesos, el presidente de Bankia, Rodrigo Rato, hizo tocar la campanilla y llevó a bolsa el 55% de Bankia (el resto lo tenía BFA, su matriz) a 3,75 euros la acción. Mediante la campaña ‘Hazte Bankero’, el exministro animó a los minoristas a comprar acciones de la entidad.


Se captaron un total de 3.092 millones de euros, la mayoría a través de  pequeños ahorradores. En el marco de la crisis económica, los gestores de Bankia captaron los capitales y abusaron de los menos informados (los ciudadanos), aquellos que no tenían los conocimientos suficientes para juzgar los riesgos de su inversión: desde personas con Alzheimer hasta analfabetos, pasando por ancianos a los que se forzaba a firmar la compra de preferentes (con su respectivo canje en acciones). Ninguno de los ahorradores superaba los 20.000 euros en sus cuentas ni tenía información sobre lo que se les venía encima.

Porque un año más tarde, las acciones que estaban a 3,75 euros en la salida a Bolsa se habían revalorizado hasta los 0,70 euros, otro “milagro económico” de Rodrigo Rato (pero al revés). Estaba bajada de acciones, traducida a las cuentas del banco, es incluso más significativa: se pasó de tener un beneficicio de 309 millones de euros en 2011 a una pérdida de 3.000 millones en 2012.

De los 22.424 millones de euros que supuso el rescate de Bankia, la ciudadanía ha recuperado menos de 3.000, un 12,8%.

La bajada hizo saltar todas las alarmas de la Fiscalía y las acusaciones populares, que investigaron si verdaderamente Bankia había engañado a los inversores maquillando las cuentas del banco mientras se saqueaban sus arcas (Tarjetas Black). A ojos de Rato, la mayor pérdida bancaria de la historia de España no fue culpa del presunto expolio, sino simplemente del mercado.

Pero a la caída de Bankia le siguió otro récord no menos ostentoso, el de mayor rescate bancario: para reflotar a la entidad había que nacionalizarla y asumir su coste. Hacerlo suponía pagar un total de 22.424 millones de euros directos desde las arcas públicas, pero a día de hoy la ciudadanía ha recuperado menos de 3.000 millones invertidos, un 12,8% del total.

En 2016 el Tribunal Supremo dictó que se devolvieran las inversiones a los pequeños ahorradores afectados por la caída: si reclamaban por lo civil podrían recuperar su dinero. La defensa de la mayoría de los acusados argumenta que ya han pagado a todos los reclamantes y que “incluso” les han dado un 1% más de intereses. Como si de un robo pudieras exculparte simplemente devolviendo lo robado.

Juicio Bankia

El juicio

Existen 34 encausados por el Caso Bankia, pero si no fuera por la acusación popular, actualmente habría solo 4 personas imputadas, entre ellas el expresidente Rodrigo Rato. Esto es lo que hubiera pasado si se hubiese impuesto el dictamen de la Fiscalía, que solo citaba al propio exministro y a tres exdirectivos a comparecer como investigados en las dependencias de la Audiencia Nacional. Rato conoce bien estas macrosalas, ya que en ellas fue ratificada su condena de 4 años y medio por el Caso de las Tarjetas Black, otro proceso nacido de la acusación popular.

Rato es el principal implicado, con una posible condena de 12 años y medio de cárcel. El también exministro Ángel Acebes o el empresario Javier López Madrid –el célebre ‘compi yogui’ de la reina Letizia– son otros de los imputados, aunque los más destacados en penas junto a Rato son el vicepresidente José Luis Olivas y los exconsejeros José Manuel Fernández Norniella y Francisco Verdú Pons, que podrían cumplir otros 12 años en total.

La Fiscalía y la abogacía del Estado solo acusan a la cúpula directiva del banco, estos cuatro, pero las plataformas ciudadanas se encargaron de imputar al resto de inculpados. Es el caso 15MpaRato, colectivo que impulsó la investigación del caso y al que más tarde se unieron AdicaeAemecCIC, y la CGT.

Por lo pronto, la etapa que arranca este martes concluirá si estas partes pueden presentarse, si las nuevas pruebas periciales podrán ser tomadas en cuenta o si se expulsarán del caso las acusaciones no legitimadas, aplicando así la conocida Doctrina Botín. Establecida por el Tribunal Supremo en su sentencia 1045/2007, este proceso permitió a Emilio Botín librarse de ser juzgado por el caso de las cesiones de crédito del Banco Santander.


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