El excomisario Villarejo incendió el edificio Windsor para eliminar pruebas contra el BBVA

El excomisario Villarejo incendió el edificio Windsor para eliminar pruebas contra el BBVA

Moncloa.com desvela documentos que relacionan al excomisario con una misión del BBVA para destruir pruebas requeridas por Anticorrupción
12 febrero, 2019
La Mirada Común
El incendio en el edificio Windsor.
  • Corrupción

El excomisario Villarejo incendió el edificio Windsor para eliminar pruebas contra el BBVA

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El excomisario Villarejo vuelve a aparecer detrás de otro embrollo: el incendio del edificio Windsor. El medio Moncloa.com vincula el espectacular fuego del 12 de febrero de 2005 con un supuesto encargo del BBVA para “eliminar rastros documentales de la Firma de Auditoría DEL” (Deloitte), cuyas oficinas estaban en el edificio. Según señaló el propio Villarejo en uno de sus informes, se trataba de llevar a cabo una “acción final” para la “eliminación física” de documentos que bautizó como “Proyecto FG”, probablemente en honor a Francisco González, presidente del BBVA.

Según el citado medio, la Fiscalía Anticorrupción había pedido estos documentos a la auditora Deloitte un día antes del siniestro y, al parecer, lo que investigaba el ministerio público podía poner en un serio aprieto a González, quien pediría a Villarejo que le ayudase a salir del embrollo. Pocas semanas después, la auditoría confirmaba a la Fiscalía que los papeles habían sido destruidos en el incendio del Windsor.

El edificio Windsor después del incendio, con el BBVA de fondo.

En el fondo del asunto, Moncloa.com apunta que detrás de todo podría encontrarse la firma FG Valores, que se remonta a principios de 1996, cuando la agencia de bolsa de Francisco González fue vendida al banco estadounidense Merrill Lynch por 12.000 millones de pesetas. Cuando González ya era presidente del banco público Argentaria, los estadounidenses denunciaron que se había ocultado un descubierto contable de 757 millones, por lo que se acordó reducir el precio a 2.000 millones. El resultado podía ser dinamita en el ataque organizado en aquellas fechas para hacerse con el poder del banco por parte de Sacyr, aliado con las antiguas familias de Neguri, el exclusivo barrio bilbaíno, cuna de los accionistas históricos del banco.

Las presuntas irregularidades en la venta de FG fueron denunciadas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y, tras archivarse el caso, el asunto pasó a manos de la Fiscalía Anticorrupción. Según el citado medio, el último “rastro documental” que quedaba de la venta de FG Valores a Merrill Lynch era el que sirvió de base para realizar la auditoría de Deloitte. Si había existido el presunto desfase contable de 757 millones de pesetas, las pruebas se encontraban ahí. Al día siguiente de que Anticorrupción le pidiera los documentos a la compañía auditora, los papeles desaparecieron entre los escombros del edificio Windsor.


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