Vox se lía: propone eliminar la asignatura de religión y recortar fondos a «Hazte Oír»

Vox se lía: propone eliminar la asignatura de religión y recortar fondos a «Hazte Oír»

El partido de ultraderecha ha presentado un documento con 19 propuestas para Andalucía como condición para apoyar el Gobierno del PP.
9 enero, 2019
María De Castro
El presidente de Vox, Santiago Abascal, en su acto en Vistalegre. Foto: Wikimedia.
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Vox se lía: propone eliminar la asignatura de religión y recortar fondos a «Hazte Oír»

María De Castro
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Las 19 propuestas que presentó ayer Vox como condición para negociar su apoyo a Juan Manuel Moreno como presidente de la Junta de Andalucía han desatado una oleada de reacciones. El propio Partido Popular lo ha tachado de «inaceptable» y muchos han señalado las múltiples incoherencias que salpican el documento.

Una de las más llamativas es que el texto pide la expulsión de 52.000 inmigrantes irregulares, mientras que en él no se hace ni una sola referencia a las medidas para combatir el paro juvenil. La desocupación entre los menores de 25 años en Andalucía se sitúa en un 46% según la EPA del último trimestre de 2018 y es, según todos los expertos, uno de los problemas más acuciantes en la comunidad.

La búsqueda de titulares efectistas responde a una estrategia premeditada, pero genera contradicciones. Por ejemplo, en el punto 10 -donde se hace referencia a la libertad de educación- se pide explícitamente que se garantice «que los centros de formación no difundirán ninguna ideología que niegue hechos científicos indubitados, con especial atención a la biología”. Tras la difusión del documento, muchos ciudadanos y periodistas han señalado que esta propuesta bien puede entenderse como una invitación a eliminar la religión de las escuelas. Nada más lejos de la intención de la formación, que ha hecho de la defensa del catolicismo y los valores tradicionales una de las piedras angulares de su discurso.

Muchas de las propuestas de Vox afectarían negativamente a colectivos afines como Hazte Oír.

No se trata de la única contradicción. Así, el tercer epígrafe pide la «supresión de las subvenciones a las asociaciones y ONGs ideológicas (todas aquellas dedicadas a la promoción de determinada visión ideológica) independientemente de su naturaleza comunista, feminista, progresista, liberal o conservadora». Paradójicamente, la medida afectaría también a Hazte Oír, una organización muy afín a Vox, que fue declarada «de utilidad pública» por el Gobierno de Rajoy y cuyas fiestas y congresos han sido financiados con dinero público del Gobierno madrileño.

La aparente lucha contra la ideologización de las instituciones contrasta con la apuesta del partido por crear una Consejería de la la Familia. Este departamento estaría financiado por dinero público y su misión se orientaría a difundir valores pro-familia y pro-natalidad y prestar atención a las mujeres con embarazos no deseados para «evitar el drama del aborto» y lograr «que ninguna de ellas reciba coacciones o presiones de su entorno que la obliguen a abortar». Una medida que no está precisamente exenta de carga ideológica.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, y el de Vox, Javier Ortega Smith. Foto: EP.
El secretario general del PP, Teodoro García Egea, y el de Vox, Javier Ortega Smith. Foto: EP.

En general, los guiños al electorado más conservador son constantes en el documento, pero están incluidos buscando el efectismo por encima del rigor o su posible aplicación práctica. Así, las medidas en política sanitaria prácticamente se limitan al control de natalidad y a un refuerzo de los cuidados paliativos, sin abordar la necesidad de acabar con las listas de espera de la sanidad Andaluza, una de la más altas de España: a comienzos de este año más de 336.000 andaluces esperaban una cita por parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para someterse a intervenciones quirúrgicas y consultas.

Esta falta de coherencia es extrapolable también a la petición de que Moreno realice una declaración desde la Junta Andaluza pidiendo que se inicie un proceso de centralización de las competencias estatales precisamente desde un Parlamento autonómico. La propuesta, con la que se abre el texto, es un preámbulo de lo que cualquier lector se encontrará en el pliego de propuestas, que puede leerse aquí.


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