2019, una oportunidad para reducir la precariedad
La Mirada de Ana María Álvarez

2019, una oportunidad para reducir la precariedad

La lucha por el cambio climático y la Agenda 2030 ofrecen innumerables posibilidades para transformar la vida de las personas, que no podemos desaprovechar.
12 enero, 2019
Ana María Álvarez
  • Comunidad de Madrid

La Mirada deAna María Álvarez

2019, una oportunidad para reducir la precariedad

Ana María Álvarez
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Durante la última década, hemos visto cómo se ha especulado con la vivienda, cómo los bancos introducían cláusulas abusivas en las hipotecas, cómo se modificaba la Constitución Española, con nocturnidad y alevosía, para anteponer los beneficios de los grandes poderes financieros a las necesidades básicas de las personas. Así, hemos sido testigos de cómo el Gobierno de la nación rescataba a los bancos que expulsaban de sus casas a familias sin alternativa habitacional y de cómo se creaba la “banca mala” (Sareb), para subsanar los balances de estas entidades, que no sabían qué hacer con los inmuebles que “requisaban” a una población cada vez más empobrecida y en situación de precariedad.

Durante la última década hemos visto a Gobiernos de distintas administraciones intentar cancelar deuda pública malvendiendo promociones enteras de viviendas sociales a los fondos de inversión libre (fondos buitres), que han incrementado el alquiler de forma abusiva, dejando en la calle a los inquilinos que accedieron a ellas por su carácter social, al no poder asumir la subida del precio.

Durante la última década hemos visto cómo la “burbuja” inmobiliaria ha variado de actividad, pasando de la construcción de viviendas nuevas a usar el mercado de viviendas vacías como “pisos turísticos”, provocando un efecto dominó de esta doble cadena desde las grandes ciudades a las poblaciones de la periferia y un aumento considerable en los precios.

Durante esta última década hemos visto también aumentar la brecha de la desigualdad y hemos vivido grandes periodos de elevadas tasas de desempleo, pese a las oportunidades de creación de empleo verde que ofrecía la lucha contra el cambio climático, que desde EQUO hemos abanderado y puesto en la agenda política. Lejos de eso, la falta de conciencia por variar las políticas que sostienen el actual modelo neoliberal, nos han condenado a trabajos temporales con salarios precarios (el 60% de los sueldos españoles son mileuristas), que han elevado las tasas de pobreza y exclusión, año a año. En la actualidad, más de un cuarto de la población de la Comunidad de Madrid está en riesgo exclusión y pobreza, y una de cada dos personas en situación de pobreza sufre pobreza severa.

A principios de 2018, los inmuebles en manos de la Sareb ascendían a más de 101.000 (sin contar las 25.000 pendientes de inscripción catastral, procedentes de las últimas daciones en pago o ejecuciones hipotecarias). Somos muchas las concejalas y concejales de EQUO en Madrid que, desde las instituciones, intentamos penalizar a los bancos por ese amplio mercado de vivienda vacía, cobrando un recargo en los recibos del IBI y aplicando ordenanzas fiscales verdes, más amables con las personas y su entorno, pero nos hemos encontrado con distintas “sentencias” y vacíos legales que nos impiden aplicar estas medidas.

Desde EQUO hemos denunciado la vulnerabilidad en la que viven muchas personas. Luchamos por implantar políticas que protejan, preserven y promocionen su vida, elaborando presupuestos sociales y exigiendo la Carta Social Europea donde gobernamos y también desde la oposición, presentando enmiendas a los presupuestos en las distintas administraciones públicas.

Nuestros esfuerzos por reivindicar la ecología política como alternativa y la voluntad de construir en 2019 un proyecto que dé un giro al actual modelo productivo, económico y de consumo, sostenido por cuatro pilares básicos: la justicia y la equidad social, la igualdad de género y la sostenibilidad, recibieron un gran impulso con algunas noticias con las que cerramos el año. La derogación del impuesto al sol, el acuerdo entre la Sareb y Federación Española de Municipios para obtener y facilitar el cobro del IBI y otras tasas e impuestos municipales a los ayuntamientos, el decreto Ley del Gobierno con medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler, la condena a Ana Botella y a su equipo por malvender vivienda social a fondos buitre o la denuncia de colectivos sociales a la Comunidad de Madrid por su irregular gestión en las rentas mínimas de inserción, aunque susceptibles de mejora, suponen un importante respaldo a las políticas verdes.

En 2019 desde EQUO apostamos por empleos verdes y de calidad contra la precariedad laboral.

Por una Renta Básica Universal para afrontar la escasez de empleo, y por herramientas de lucha contra la pobreza y la exclusión, para que nadie viva por debajo del umbral de la pobreza. Contra los abusos de poder, defendemos la democracia participativa y frente a los poderes financieros, reivindicamos los derechos de los colectivos más vulnerables.

La lucha por el cambio climático y la Agenda 2030 ofrecen innumerables posibilidades para transformar la vida de las personas, que no podemos desaprovechar. Además de proporcionar nuevas fuentes de formación y empleo, suponen una oportunidad para mejorar nuestra salud y la mejor forma de preservar nuestro planeta y los recursos naturales que nos proporciona.


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