Chamberí: o cómo Villacís engordó a Vox
La Mirada de Hugo Martínez Abarca

Chamberí: o cómo Villacís engordó a Vox

Begoña Villacís ha apoyado las mentiras, los gritos y los insultos en Chamberí y todas las personas a las que ella apoyó han acabado en Vox.
14 mayo, 2019
Hugo Martínez Abarca
Begoña Villacís
  • Ayuntamiento de Madrid

La Mirada deHugo Martínez Abarca

Chamberí: o cómo Villacís engordó a Vox

Hugo Martínez Abarca
Compartir

Es digno de estudio lo que ha hecho Begoña Villacís en el barrio donde se ha empadronado para poder votar en Madrid. Chamberí es un barrio en el que se cometieron las mayores tropelías del PP: fue el epicentro del caso Lezo y sufrió el campo de golf ilegal que Esperanza Aguirre dice que copió de una película japonesa. Durante  las obras de construcción del carril bici de Santa Engracia un día hubo un gran atasco: la calle estaba cortada por los furgones de la Guardia Civil que registraban el Canal de Isabel II y detenían a Ignacio González.

Durante los años del saqueo y la destrucción de las zonas verdes del barrio nació un estupendo movimiento vecinal que defendía la legalidad y un parque para los niños en lugar del campo de golf. Pusimos denuncias por corrupción diez años antes de que se descubriera Lezo pero el fiscal Moix detuvo la investigación. Lo que no hubo nunca fue un incidente, ni un insulto ni un ataque personal. En aquellos años nos conocimos muchos vecinos (y sobre todo vecinas) dispuestos a defender nuestro barrio para nuestros hijos (incluso quienes no los teníamos ni en mente), muchos de los cuales hoy seguimos siendo amigos.

Esta legislatura el PP, Ciudadanos y los más despistados del PSOE del barrio, dieron alas a un movimiento muy diferente. Gente que iba a los plenos a gritar, insultar («¡Mierda, que eres un mierda!») e impedir el debate; gente que atacaba personalmente y mentía sobre personas ligadas al gobierno municipal; y gente que se agarraba a la dinámica de oposición de este PP y de este Ciudadanos en Madrid: el constante anuncio del apocalipsis por actuaciones pequeñas que o no tenían apenas consecuencias o las que tenían eran positivas. En esa promoción del enfrentamiento y la furia fue especialmente activa Begoña Villacís que se implicó personalmente en el intento de incendio.

En Chamberí el apocalipsis era el carril bici: en vez de eso ha traído mucha gente (adultos y niños) yendo al trabajo o al cole en bici.

El mayor de los apocalipsis fue, sin duda, el nuevo carril bici de Santa Engracia. He llegado a leer a un profesor universitario explicarme que ese carril ha hecho que cierren comercios en la calle Alonso Cano (a tres calles del carril bici y donde cierran comercios por la expansión de una zona de bares). El carril bici iba a traer atascos insoportables, inseguridad (ojo: inseguridad para los ciclistas, en serio), no lo iba a usar nadie e iba a ser un desastre para los comercios de la zona.

Todo ello era mentira: como cada apocalipsis que ha anunciado el bloque de Colón, como Madrid Central, como el protocolo anticontaminación, como Gran Vía, como… En Santa Engracia también hicieron el ridículo.

Uso muchas mañanas el carril bici. Lo comparto con mucha gente: adultos que van a trabajar, niños que van al cole… Llevo unos quince años usando la bici como medio de transporte y algo más de cuarenta en este barrio y es evidente el crecimiento de la bici con tan poco, es mentira que haya más atascos, es un invento que haya más inseguridad (¿algún dato de siniestralidad?) y el comercio de la zona lleva tiempo sufriendo pero no por las bicis sino por la conversión en zona de copas de Ponzano.

El resultado de Villacís en Chamberí es que el portavoz de Ciudadanos y la de su asociación de referencia están en Vox.

Uno pensaba que PP y Ciudadanos harían como en Madrid Central: tras ver que el supuesto apocalipsis no viene y que las actuaciones municipales son disfrutadas por muchos vecinos y vecinas callarían para evitar que nadie se acuerde de sus encendidos disparates. Pero no: ayer Villacís anunció que lo primero que haría si fuera alcaldesa (ejem) sería quitar el carril bici de Santa Engracia: decirle a los niños y mayores que lo usen todos los días que esa calle necesita más coches y que si quieren ir en bici vayan entre ellos.

Lo que sí ha ocurrido es que el portavoz de Ciudadanos en Chamberí, a quien Villacís tanto jaleaba en la furia, la mentira y el ataque desproporcionado… abandonó Ciudadanos para afiliarse a Vox; lo que sí ocurrió es que la portavoz de la asociación a cuyos ataques tanto ayudó Villacís es candidata al ayuntamiento de Vox.  

Chamberí es un termómetro perfecto de lo que ha hecho Villacís en su obsesiva oposición al Ayuntamiento: buscar incendios irracionales en vez de hacer una oposición sensata, argumentada y rigurosa o incluso llegar a acuerdos en cuestiones de tanto sentido común como la lucha contra la contaminación y la modernización de nuestra movilidad en línea con lo que hacen las principales ciudades de Europa.

Lo único que ha hecho Villacís con sus dicharacheras mentiras es engordar a la extrema derecha. Esa con la que Villacís quiere pactar para que Almeida sustituya a Manuela Carmena. El 27M, cuando Villacís siga detrás del PP anunciando cuatro años más de apocalipsis y plagas bíblicas, lo hará al lado de la extrema derecha: que nunca se olvide que en la ciudad de Madrid ella es una de las máximas responsables del crecimiento de la furia, la mentira y el histrionismo.

 


Compartir