Feminismo o barbarie
La Mirada de Roy Galán

Feminismo o barbarie

Los hombres, en vez de sacar autobuses para medirnos el tamaño de nuestros vehículos en público, lo que tendríamos que empezar a hacer es reflexionar y deconstruirnos
2 marzo, 2019
Roy Galán
  • Feminismo

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Feminismo o barbarie

Roy Galán
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Lo primero que hemos pensado muchos y muchas a la hora de ver el autobús de “Hazte Oír” con el lema de que “No es violencia de género, es violencia doméstica” o “Las leyes de género discriminan al hombre” y “Stop Feminazis” con una foto de Hitler maquillado, es que se trataba de una broma de cierto mal gusto, de un meme, porque era imposible que ese autobús con ese mensaje existiera y estuviera circulando por las calles de este país.

A muchos y a muchas también se nos ha helado literalmente el corazón al comprobar  que no se trataba de un fake sino que era algo completamente real y tangible.

Algo tan cargado de odio y tan ofensivo que duele mirarlo.

Ha costado muchísimo (y sigue costando) que la gente haya podido entender que la violencia de género no es una violencia exclusivamente doméstica, sino que es una violencia estructural que se ejerce sobre las mujeres por el hecho de ser mujeres.

Y no es una violencia que se quede circunscrita a lo doméstico, aunque se haya querido que estuviera encuadrada dentro de la intimidad, de “los trapos sucios se lavan en casa”, de cosas de pareja que no incumben a nadie más, de rencillas amorosas, de lo que tienes que aguantar y sufrir como mujer porque así es la vida y ya está, sino que recorre y atraviesa todos y cada uno de los lugares privados y públicos porque el machismo lo impregna todo, porque vivimos en una sociedad machista. Y esto no es una opinión: esto es una evidencia constatable.

Cuando Ana Orantes salió en televisión a contar que había sido maltratada durante muchos años por su marido y luego este le prendió fuego, se puso de manifiesto que la violencia machista era un problema de Estado y no algo ocasional, no algo aislado, no un suceso que tenía que quedar relegado a la crónica negra de un periódico, porque aquello que sucedía dentro de una familia tenía sus orígenes, sus causas (y probablemente su solución) en el exterior.

No, la violencia de género no es violencia doméstica.

Porque cuando por ejemplo un hombre viola a una mujer (y cada cinco horas se denuncia una violación en España) es un acto de violencia machista o de género. La violación no tiene que ver con el sexo: tiene que ver con el poder. El que quiere demostrar un hombre sobre el cuerpo de una mujer al dominarla por la fuerza.

Decir que la violencia de género no existe, que ha de quedar diluida dentro de otro tipos de violencia, es querer ocultar, camuflar, dejar de nombrar y restarle importancia, desviar la atención igual que cuando se habla de las denuncias falsas, todo aquello que sufren día a día las mujeres por el hecho de ser mujeres.

No, los hombres no están discriminados por las leyes de género.

Los hombres, en vez de sacar autobuses para medirnos el tamaño de nuestros vehículos en público, lo que tendríamos que empezar a hacer es revisarnos, es repensarnos, es reflexionar y deconstruirnos a ver qué hay en el aprendizaje y ejercicio de nuestra masculinidad que tanto daño puede estar causando.

Lo que tendríamos que haces es dar las gracias a todas esas “feminazis” que por lo que luchan sin matar a nadie es para erradicar el machismo que sí que mata todos los días y que ojalá nunca se paren hasta conseguir su objetivo, porque conseguirlo será algo bueno para toda la humanidad.

Ha costado muchísimo llegar hasta aquí como para que ahora vengan a intentar arrollarnos como si nada.

No, no nos vamos a mover, y por mucho que ese autobús acelere no va a llegar a ningún lado porque su destino es el pasado.

Nos vamos a coger de las manos y vamos levantar la cabeza y vamos a decir que ante su odio todo nuestro amor, nuestros argumentos, nuestra alegría, nuestro placer, nuestra lucha, nuestra vida en alto.

Por las que ya no están, por las que siguen estando y por las que en un futuro estarán.

Hoy y siempre.

Feminismo o barbarie.


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3 opiniones en “Feminismo o barbarie”

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  1. Gracias hermano, aunque por tu gran reflexión y por tus grandes palabras ya te considero una de mis hermanas, por estar en la lucha de la deconstrucción, como lo estamos todas nosotras.
    Deseo que tu reflexión llegue a muchos más hombres, para que tomen conciencia del grave problema al que nos enfrentamos día a día todas las mujeres y su repercusión para con vosotros mismos.
    La libertad tiene que ser para todos, y está llegará a manos del feminismo, de otro modo no podrá ser.
    Muchas gracias Hermano.
    Feministxs siempre!!