Manuela Carmena ha reinsertado a Esperanza Aguirre
La Mirada de Hugo Martínez Abarca

Manuela Carmena ha reinsertado a Esperanza Aguirre

Aguirre se sienta en los bancos que ha puesto el Ayuntamiento. En poco tiempo más, Carmena es capaz de reinsertar a Garrido y a Villacís en la modernidad.
23 noviembre, 2018
Hugo Martínez Abarca
Foto: Twitter.
  • Ayuntamiento de Madrid

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Manuela Carmena ha reinsertado a Esperanza Aguirre

Hugo Martínez Abarca
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El pasado lunes un vídeo de Telemadrid generó muchísimas bromas. Aparecía Esperanza Aguirre disfrutando de uno de los bancos de la Gran Vía, cuatro días antes de la inauguración de las obras que la han recuperado para los vecinos de Madrid. Al ver las cámaras Aguirre balbuceó que la reforma no le parecía bien porque las aceras más amplias y cómodas eran una prohibición y que sólo servirían a los manteros. En la imagen no se veía a ningún mantero, no se veía ninguna prohibición. Sólo se veía a Esperanza Aguirre disfrutando del espacio recuperado para vecinas como ella.

Fue una magnífica metáfora de lo que está sucediendo en la ciudad de Madrid y que está teniendo en estos días de noviembre un punto álgido de este periodo. El mismo día en que Esperanza Aguirre disfrutaba de un banco en la calle, el Ayuntamiento presentaba los últimos presupuestos de la legislatura; hoy se inaugurará la nueva Gran Vía; dentro de una semana se pondrá en marcha Madrid Central. Todo ello es el ejemplo de una ciudad que en estos años ha recuperado la vida, se ha puesto en la vanguardia de Europa en políticas de movilidad y lucha contra la contaminación y ha saneado las cuentas con los presupuestos más expansivos desde que el PP arruinara la ciudad.

“Cuando Carmena proponía más mecanismos de participación vecinal, Aguirre decía que eso eran soviets de distrito”.

Esperanza Aguirre, que sería hoy la alcaldesa de Madrid si Ciudadanos hubiera tenido un concejal más, tuvo muchísima importancia en el entusiasmo popular que llevó a la alcaldía a Manuela Carmena. Cuando Manuela Carmena proponía más mecanismos de participación vecinal, Esperanza Aguirre decía que eso eran “soviets de distrito”. Esa línea la han mantenido durante toda la legislatura el Partido Popular y su apéndice, Begoña Villacís. Mientras el Ayuntamiento de Madrid modernizaba la ciudad y la llevaba de la mano de las principales ciudades de Europa (París, Londres, Berlín, Copenhague, Amsterdam…), el PP (político-mediático) ha mantenido la misma línea de oposición con un ridículo cortoplacismo.

Cada semana tenemos un nuevo anuncio del apocalipsis, que caduca en cuanto ven que la ciudadanía apoya las medidas criticadas y vuelven a anunciar el apocalipsis de la semana siguiente. Casi se nos olvida que hace un año el PP y Ciudadanos pronosticaban el caos totalitario que supondría la experiencia de limitar el tráfico y ampliar temporalmente la zona peatonal de Gran Vía. Antes de que se pusiera en marcha ya habían retirado el anuncio del caos al ver que no sólo no estaban consiguiendo generar alarma entre los madrileños sino que la medida era ampliamente apoyada. Del éxito de aquella prueba es hija la reforma de Gran Vía que hoy se aprueba.

“Se inauguran las obras que permitirán pasear por Gran Vía, entrar en una tienda o simplemente disfrutar de las calles de Madrid”.

Lo mismo sucederá ahora. Hace sólo unas semanas PP y Ciudadanos estaban preocupadísimos por las obras del Ayuntamiento en Gran Vía y sus repercusiones en el comercio de la zona. Hoy se inauguran las obras, terminadas en plazo, que permitirán a los madrileños pasear por Gran Vía para descansar en un banco (como hace ya la siempre impaciente Esperanza Aguirre), entrar en una tienda o simplemente disfrutar de las calles de Madrid. Sin embargo en la calle Montera, en el centro de Gran Vía, la calle seguirá levantada sine die porque la Comunidad de Madrid lanzó como obra estrella la construcción de un pasillo subterráneo propuesto hace años por Esperanza Aguirre entre dos estaciones conectadas por línea directa de Metro (Gran Vía y Sol) y su imprevisión tiene la obra paralizada. A Ciudadanos y PP ya no les preocupa cómo quedan los comerciantes con su obra.

Estas semanas, en plena campaña del PP y Ciudadanos contra Madrid Central mucha gente les ha recordado lo ridículo que suena hoy que en 1983 el PP se opusiera al cierre a los coches del parque del Retiro con argumentos similares a los actuales. No va a hacer falta esperar mucho para que PP y Ciudadanos sean conscientes del ridículo que también están haciendo ahora. Del mismo modo que en 2017 fueron conscientes rápidamente del ridículo que estaban haciendo oponiéndose a la ampliación del espacio peatonal de la Gran Vía, muy pronto harán como que nunca se opusieron a Madrid Central.

“A punto de terminar la legislatura parece obvia la reinserción de Esperanza Aguirre”.

En la campaña electoral de 2015 preguntaron a Manuela Carmena por los insultos que le dirigía Esperanza Aguirre: “Quiero hablar con ella. Es que yo creo mucho en la reinserción“. Esperanza Aguirre empezó la legislatura aparcando ilegalmente en Gran Vía y arrollando a una moto de la policía para huir. A punto de terminar la legislatura parece obvia la reinserción de Esperanza Aguirre, que ahora se sienta afablemente en los bancos que ha puesto el Ayuntamiento para disfrutar de Madrid. En poco tiempo más, Manuela Carmena es capaz de obrar el milagro también con Ángel Garrido y Begoña Villacís y reinsertarlos en la modernidad.


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