Ninguna cantidad de ninguna bebida alcohólica mejora la salud
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La Mirada de Juan Revenga

Ninguna cantidad de ninguna bebida alcohólica mejora la salud

Acostumbrados a los rutilantes titulares de que ciertas cantidades de vino o cerveza son beneficiosas para la salud, lo cierto es que los seguros perjuicios asociados al consumo de alcohol superan con creces sus presuntos beneficios.  
5 noviembre, 2018
Juan Revenga
Pixabay.
  • Salud

La Mirada deJuan Revenga

Ninguna cantidad de ninguna bebida alcohólica mejora la salud

Juan Revenga
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Corren malos tiempos para la lírica, que diría Bertolt Brech (y llegado el caso “Golpes bajos”). Hoy me refiero a la presión mediática con la que se envuelve en nuestro tiempo el consumo de bebidas alcohólicas y comparamos lo que hay con lo que debiera haber.

En una era de culto al cuerpo, a la salud y la eterna juventud, las campañas para fomentar el uso de estos productos se han enrocado en el mensaje complaciente, aquel que nos asegura una miríada de beneficios. Para hacerse creíbles, la mayor parte de los titulares que nos bombardean sin tregua en los medios de comunicación y en las redes sociales se acompañan de la coletilla “según un estudio”. Así, y “según un estudio científico”, cierta cantidad de vino o de cerveza es buena para el corazón, para la caries, para la diabetes, para la osteoporosis, para el alzheimer, para incluso adelgazar y también beneficiar la función sexual, además de servir como sustituto del ejercicio físico o, ya entrando en lo más absurdo, también de los analgésicos. Todo, y mucho más de lo bueno, ya se sabe, “según un estudio”. Una expresión que se ha convertido en la pátina científica que encandila a los consumidores como si estos estudios tuvieran ojos de serpiente.

Sin embargo la realidad es muy distinta. Diametralmente opuesta. Y lo dicen también los estudios. Estudios sí, pero distintos de los anteriores: son mejores, más grandes y sin los conflictos de intereses que suelen presentar “los otros”. No es ni mucho menos el primero, pero uno de los más recientes e importantes se acaba de publicar en la prestigiosa revista The Lancet. En él, se estudió la carga que en materia de salud ha representado el consumo de bebidas alcohólicas durante los años 1990-2016 en prácticamente todo el mundo (195 países).

De esta forma, y empezando por reconocer las dificultades que existen a la hora de relacionar fehacientemente el consumo de un determinado producto con su impacto sobre la salud (en este caso el consumo de bebidas alcohólicas, en especial cuando hay estudios de todos los colores), el informe hizo algunas consideraciones al poner de relieve que:

  • Buena parte de los estudios anteriores que observan el impacto sobre la salud del consumo de bebidas alcohólicas lo hicieron basándose en datos autoreportados, esdecir en las cantidades que la gente confesaba que bebía; o bien en los datos de ventas de estos productos, sistemas ambos que subestiman el consumo real.
  • En estudios anteriores se solía cometer otro importante sesgo al no hacer distinciones dentro de los no consumidores de alcohol (o abstemios). A raíz de este revelador estudio de 2016, y tal y como explica Julio Basulto en su blog, en el grupo de abstemios debería distinguirse entre quienes lo son por motu proprio (algo poco habitual en personas sanas), los que se hicieron abstemios porque antes eran alcohólicos y aquellos que actualmente tienen un problema de salud que les obliga a no beber. La razón es que parte de la mortalidad en este grupo no debería atribuirse a la abstinencia, sino al alcoholismo que sufrieron anteriormente o a las enfermedades que padecen.

El uso del alcohol afecta a todo el entorno del usuario; desde su entorno familiar al social pasando por el laboral, entre otros.

Y mucho menos compararla causalmente con la menor mortalidad de los bebedores “moderados”. Al hacer estas distinciones, resultan claras las conclusiones del estudio: “El bajo consumo de alcohol no ejerce beneficios netos en la mortalidad al compararlo con la abstinencia de por vida o el consumo ocasional de alcohol”. Es decir, beber poco –o moderadamente- no es mejor que no beber nada, tal y como señalaban tradicionalmente otros trabajos.

  • Más allá de las consecuencias inmediatas que pueda tener el consumo de bebidas alcohólicas entre sus usuarios, relativas al aumento (más frecuente) o descenso (anecdótico) de determinadas condiciones de salud, el uso del alcohol afecta a todo el entorno del usuario; desde su entorno familiar al social pasando por el laboral, entre otros. Un hecho que ya puso en evidencia otro estudio (2010) que evalúo el daño sobre la población británica de todas las drogas conocidas, o al menos las más habituales.

Para valorar el daño se tuvo en cuenta tanto el que afectaba al usuario de la droga en concreto como al que afectaba a terceras personas próximas al usuario (por ejemplo la víctima de un accidente de circulación ocasionado por alguien que conducía bajo los efectos de las bebidas alcohólicas), y separaron esos daños en tres posibles tipos: físicos, psicológicos y sociales. Con estas premisas se concluyó que el consumo de alcohol era la sustancia más dañina en el Reino Unido por encima, por ejemplo, de la heroína, el cannabis, el tabaco, la cocaína, el crack, el éxtasis, etc.

Con estas reflexiones entre manos –entre otras– y revisando todos los datos disponibles hasta la fecha las conclusiones del estudio no pueden ser más claras:

1. El consumo de bebidas alcohólicas es una de las principales causas evitables de enfermedad en todo el mundo. De hecho, el alcohol es la causa del 10% de las muertes en la franja de edad de los 10 a los 49 años. Y recordemos: es evitable.

El consumo de alcohol está fehacientemente asociado a más de 60 enfermedades agudas y crónicas

2. Más allá de los posibles y limitados beneficios que un consumo tildado de “moderado” pueda tener sobre la cardiopatía isquémica y la diabetes, el consumo de alcohol (una sustancia de carácter adictivo, con todo lo que ello representa) está fehacientemente asociado a más de 60 enfermedades agudas y crónicas. De entre ellas, el riesgo de algunos tipos de cáncer aumenta desde el primer sorbo y por tanto…

3. La cantidad de alcohol/día que minimiza el riesgo de las enfermedades asociadas al consumo de alcohol es cero. También se puede poner con dígitos: 0 cerveza, 0 vino o 0 lo que sea, que sea una bebida alcohólica. O si se prefiere, se puede decir que tratándose de la salud y de las bebidas alcohólicas, no existe una cantidad mínima, por pequeña que esta sea, que se pueda considerar segura.

4. Si hay algo que es verdaderamente necesario en este terreno es la implicación de muchas administraciones sanitarias (por ejemplo, la española) para cambiar al actual paradigma basado en fomentar -o hacer la vista gorda- al respecto de la promoción de las bebidas alcohólicas, en favor de aquellas políticas que se centren en reducir su consumo y con ello la carga de morbimortalidad que tiene aparejado.


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10 opiniones en “Ninguna cantidad de ninguna bebida alcohólica mejora la salud”

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  1. “De entre ellas, el riesgo de algunos tipos de cáncer aumenta desde el primer sorbo y por tanto…”

    Es curioso que en el artículo se critique (con toda la razón del mundo) lo que muchos artículos pro-alcohol hacen, es decir, aseverar algo sin referenciar una fuente fiable que lo acredite y aquí se acaba de caer en exactamente lo mismo (pese a que, curiosamente, en el mismo párrafo sí llega a hacerse poco antes con otro aspecto del tema). ¿Podría proporcionar el estudio que demuestra que existe mayor riesgo de tener cáncer con sólo un sorbo de alcohol?

  2. Ya va siendo hora que se publiquen articulos en este sentido, desenmascarando las falacias del alcohol versus salud.
    Cuantas vidas destrozadas por la permisividad del ensalzado vino…

  3. En este artículo se olvida comentar y hablar del trastorno de espectro alcohólico fetal. Esto se produce cuando la mujer ha consumido alcohol en algún momento del embarazo. Este trastorno afecta al feto el alcohol daña su cerebro de por vida. Esto puede ocurrir con cualquier cantidad de alcohol no hay mínimo seguro. Con menos de 2 cervezas diarias en algún momento del embarazo el cerebro del feto se ve dañado irreversiblemente para toda su vida. Esto me parece casi todavía más grave porque afecta a otra persona para toda su vida. El alcohol es la primera causa de retraso mental en el mundo y en España esto no se dice, ni se sabe…. intereses económicos?????
    Estos niños y después adultos tendrán trastornos cognitivos y neurocomportamentales de por vida que les impidiera integrarse en la sociedad y que les pondrá en riesgo de exclusión social y muchos de ellos tendrán problemas con la justicia. Este trastorno identificado desde 1947 sigue casi totalmente desconocido del sistema sanitario y de los profesionales y todavía más de la sociedad. Cómo puede ser esto 50 años después. En Estados Unidos y Canadá ya se está trabajando mucho desde hace más de 30 años sobre este tema.
    Esto se merece un artículo. El alcohol es la primera causa de retraso mental en el mundo primera causa de trastornos cognitivos y comportamentales de nuestros hijos según estudios recientes el 3% de nuestros hijos lo padecen pero no está diagnosticado. Animo a todos los profesionales, biólogos ,dietistas, médicos ,psiquiatras, psicólogos ,educadores sociales y profesores a hacer visible este trastorno y a obligar a las diferentes instituciones elaborar una investigación en España sobre el SAF/ TEAF y elaborar un protocolo para la prevención el diagnóstico y el tratamiento.

  4. ¿Como se puede saber que un solo sorbo es perjudicial? ¿No habría que hacer estudios con gente que no beba y gente que haya tomado un sorbo? Me da la impresión que los efectos serían tan pequeños que no se distinguirían del ruido.

  5. “… los que se hicieron abstemios porque antes eran alcohólicos…”. Me temo que el alcoholismo, como cualquier dependencia, se convierte en una enfermedad crónica. El alcoholismo no se cura. Se es alcohólico para toda la vida.

  6. El alcohol me ha ayudado en muchas ocasiones a disfrutar de la vida, y en otras muchas a soportarla. He hecho muchas cosas mal en la vida, pero el disfrute del alcohol no está en esa lista.

  7. Se le olvida comentar que según el Señor Miguel Ángel Martínez-González, autor de Salud a Ciencia Cierta, la evidencia dice que en determinadas etapas de la vida (normalmente mayores de 45-50 años) un consumo de alcohol moderado puede llegar a ser beneficioso para la salud. ¿Qué tiene que decir sobre eso?

  8. Se le olvida comentar que según el Señor Miguel Ángel Martínez-González, autor de Salud a Ciencia Cierta, la evidencia dice que en determinadas etapas de la vida (normalmente mayores de 45-50 años) un consumo de alcohol moderado puede llegar a ser beneficioso para la salud. ¿Qué tiene que decir sobre eso?

  9. El alcohol me ha ayudado en muchas ocasiones a disfrutar de la vida, y en otras muchas a soportarla. He hecho muchas cosas mal en la vida, pero el disfrute del alcohol no está en esa lista.

  10. “… los que se hicieron abstemios porque antes eran alcohólicos…”. Me temo que el alcoholismo, como cualquier dependencia, se convierte en una enfermedad crónica. El alcoholismo no se cura. Se es alcohólico para toda la vida.

  11. ¿Como se puede saber que un solo sorbo es perjudicial? ¿No habría que hacer estudios con gente que no beba y gente que haya tomado un sorbo? Me da la impresión que los efectos serían tan pequeños que no se distinguirían del ruido.

  12. En este artículo se olvida comentar y hablar del trastorno de espectro alcohólico fetal. Esto se produce cuando la mujer ha consumido alcohol en algún momento del embarazo. Este trastorno afecta al feto el alcohol daña su cerebro de por vida. Esto puede ocurrir con cualquier cantidad de alcohol no hay mínimo seguro. Con menos de 2 cervezas diarias en algún momento del embarazo el cerebro del feto se ve dañado irreversiblemente para toda su vida. Esto me parece casi todavía más grave porque afecta a otra persona para toda su vida. El alcohol es la primera causa de retraso mental en el mundo y en España esto no se dice, ni se sabe…. intereses económicos?????
    Estos niños y después adultos tendrán trastornos cognitivos y neurocomportamentales de por vida que les impidiera integrarse en la sociedad y que les pondrá en riesgo de exclusión social y muchos de ellos tendrán problemas con la justicia. Este trastorno identificado desde 1947 sigue casi totalmente desconocido del sistema sanitario y de los profesionales y todavía más de la sociedad. Cómo puede ser esto 50 años después. En Estados Unidos y Canadá ya se está trabajando mucho desde hace más de 30 años sobre este tema.
    Esto se merece un artículo. El alcohol es la primera causa de retraso mental en el mundo primera causa de trastornos cognitivos y comportamentales de nuestros hijos según estudios recientes el 3% de nuestros hijos lo padecen pero no está diagnosticado. Animo a todos los profesionales, biólogos ,dietistas, médicos ,psiquiatras, psicólogos ,educadores sociales y profesores a hacer visible este trastorno y a obligar a las diferentes instituciones elaborar una investigación en España sobre el SAF/ TEAF y elaborar un protocolo para la prevención el diagnóstico y el tratamiento.

  13. Ya va siendo hora que se publiquen articulos en este sentido, desenmascarando las falacias del alcohol versus salud.
    Cuantas vidas destrozadas por la permisividad del ensalzado vino…

  14. “De entre ellas, el riesgo de algunos tipos de cáncer aumenta desde el primer sorbo y por tanto…”

    Es curioso que en el artículo se critique (con toda la razón del mundo) lo que muchos artículos pro-alcohol hacen, es decir, aseverar algo sin referenciar una fuente fiable que lo acredite y aquí se acaba de caer en exactamente lo mismo (pese a que, curiosamente, en el mismo párrafo sí llega a hacerse poco antes con otro aspecto del tema). ¿Podría proporcionar el estudio que demuestra que existe mayor riesgo de tener cáncer con sólo un sorbo de alcohol?