Guía de Vox para el buen marica: Sal del armario, enciérrate en tu habitación
La Mirada de Roy Galán

Guía de Vox para el buen marica: Sal del armario, enciérrate en tu habitación

"Ser homosexual, bisexual o transexual no es un capricho. No es una idea. No se elige, ni es lo que queremos ser. Es lo que somos"
2 febrero, 2019
Roy Galán
Bandera LGTBI.
  • Igualdad

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Guía de Vox para el buen marica: Sal del armario, enciérrate en tu habitación

Roy Galán
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  • Parece ser que el líder de VOX en Huesca ha dicho que: “Somos partidarios de quitar la bandera de los gays y las lesbianas del Casino de Huesca. Porque cada uno, su orientación sexual en su casa y en su cama“.

En primer lugar habría que aclararle a este señor que la bandera arcoiris que ondea en el Casino de Huesca no es la bandera de “los gays y las lesbianas”. Es una bandera que representa al colectivo LGTBI y no en exclusiva a la homosexualidad ya que se refiere también a la identidad de las personas y a la bisexualidad entre otros muchos matices. Es cuanto menos increíble que un representante político no sepa (y no quiera saber) esto tan sencillo de comprender: la ignorancia es también muchas veces una auténtica falta de respeto hacia la gente.

Obviando que esta persona no tiene ni idea de lo que habla, nos viene a recordar por si se nos había olvidado además que nuestras orientaciones sexuales en nuestras casas y nuestras camas, como si encima de la bandera LGTBI que ondea en el Casino de Huesca o en cualquier otra institución se proyectaran imágenes del fornicio homosexual en un ciclo sin fin. Como si por el hecho de que exista una bandera se estuviera convirtiendo o dando ideas a la gente para que se “convierta en homosexual”.

No.

“Ser homosexual, bisexual o transexual no es un capricho. No se elige, ni es lo que queremos ser. Es lo que somos”.

Ser homosexual, bisexual o transexual no es un capricho. No es una idea. No se elige, ni es lo que queremos ser. Es lo que somos. Por mucho que a lo largo de la Historia hayan querido que dejáramos de serlo, que nos sintiéramos mal por serlo, que intentaran cambiarnos con terapias como si estuviéramos enfermos y enfermas. Por mucho que hayan querido imponer una idea de unicidad del mundo, de lo que es la realidad y se hayan apropiado del concepto de normalidad. No nos define la otredad. No tenemos que pedir perdón por ser ni permiso para estar. Y no solo en nuestras casas o en nuestras casas. No solo en la privacidad o en lo oscuro porque la luz también nos pertenece.

Tenemos derecho a reivindicar lo público y las calles, porque llevamos mucho tiempo escondiéndonos por miedo al rechazo, a que nos insultaran o nos pegaran.

Queremos cogernos de la mano por la calle, besarnos, darnos caricias, poder mostrar nuestros afectos sin temer que alguien en cualquier momento pueda violentar nuestros espacios.

Queremos demostrar que no ha habido, no hay y no habrá nada malo en ser quienes somos.

“Invisibilizando la diversidad no se acaba con ella, lo único que se consigue es más dolor y sufrimiento”.

Queremos tener representación porque formamos parte de este planeta y no nos vamos a conformar con migajas ni con que se nos permita o no se nos permita querer o desear lo que queremos y deseamos sin que eso afecte a absolutamente nadie más a allá de nosotros mismos.

Invisibilizando la diversidad no se acaba con ella, lo único que se consigue es más dolor y sufrimiento. Porque este país es un lugar lleno de personas distintas que se han cansado de mentir para poder sobrevivir.

Nos ha costado muchísimo llegar hasta aquí, toda estas conquistas de derechos y por eso es tan importante cuando vemos izar una bandera arcoíris en una fachada.

Porque es un gesto de reconocimiento, un acto de afecto y -por qué no- también una forma de perdón.

De no habernos entendido y habernos hecho la vida mucho más complicada con lo complicada que es la vida ya, joder.

No vamos a quitar ninguna bandera porque no vamos a dejar de existir.

Y si las quitáis, saldremos a gritar, haremos ruido, pensaremos en toda esa gente que está por venir y que merece mucha más libertad y respeto del que queréis ofrecer desde vuestros atriles rancios.

Esto no es una amenaza, esto es todo nuestro amor, todos nuestros deseos e identidades, toda nuestra maravilla intacta, que se abre camino y que pese al que le pese es algo ya imparable.


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3 opiniones en “Guía de Vox para el buen marica: Sal del armario, enciérrate en tu habitación”

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  1. Algo muy simple”amigo” vive y deja vivir, si no te gusta no mires, pero mires o no formamos parte de la sociedad de un país que pretendes gobernar si soy bisexual. Pero no por vicio, yo no pedí que mi naturaleza se sintiera atraída por hombres y mujeres, simplemente soy lo que soy y no tengo porqué esconderlopoñ