¡Alerta sanitaria! Llegan la superbacterias

¡Alerta sanitaria! Llegan la superbacterias

En caso de que no cambie la tendencia, las superbacterias serán más letales que el cáncer en el año 2050, siendo responsables de 10 millones de muertes anuales.
12 diciembre, 2018
Gabriel Santiago Fuentes
Foto: Pixabay.
  • Sanidad

¡Alerta sanitaria! Llegan la superbacterias

Gabriel Santiago Fuentes
Compartir

Las mejores aliadas que ha tenido el ser humano a lo largo de su historia, por mucho cariño que podamos sentir por la especie canina, han sido las microscópicas bacterias. Sin ellas simplemente no podríamos vivir. Tan íntima es nuestra relación, que nuestros cuerpos poseen más bacterias que células humanas, aunque –al contrario de lo que se ha pensado mucho tiempo- conviven en una proporción similar.

Probablemente esto choque con la idea que tenías de las bacterias. A pesar de ser una minoría, las bacterias más conocidas son aquellas que nos infectan, causándonos problemas de salud e incluso la muerte. Históricamente, las bacterias han sido responsables de enfermedades como el cólera, la sífilis o el tifus, entre otras muchas, por lo que es comprensible tener la –también cierta- idea de que están entre nuestros peores enemigos. Muchas bajas sufridas entre nuestras filas en la batalla contra las bacterias.

«Fleming descubrió la penicilina, primer antibiótico para acabar con las bacterias».

En esta épica batalla, la humanidad tuvo a su primer héroe en 1928, cuando el escocés Sir Alexander Fleming descubrió la penicilina, el primer antibiótico efectivo, es decir, munición para acabar con las bacterias. Este hito marcó el comienzo de un tiempo en el que cambió radicalmente la batalla: se desarrollaron diferentes antibióticos en pocos años y las bacterias ya no tenían forma de acabar con vidas humanas.

Nuestro héroe fue reconocido y, en 1945, recibió el Premio Nobel de Medicina -compartido con otros dos científicos que diseñaron el método para producir el fármaco en masa- por el descubrimiento de la penicilina y su efecto curativo en varias enfermedades infecciosas. Por desgracia, dada la confianza de que la batalla estaba ganada, sus palabras no fueron debidamente escuchadas, pues al recibir el premio advirtió:

«Existe el peligro de que un hombre ignorante pueda fácilmente aplicarse una dosis insuficiente de antibiótico y, al exponer a los microbios a una cantidad no letal del medicamento, los haga resistentes«.

Normalización del mal uso de los antibióticos

Durante las siguientes décadas, el mal uso de los antibióticos se normalizó. Dejamos de tomar los antibióticos cuando nos encontramos mejor, dejando bacterias vivas que se vuelven resistentes a estos; no dejamos actuar a nuestras defensas al tomar antibióticos de forma preventiva para no enfermar, con la aparición de los primeros síntomas de una enfermedad que podría remitir sin tratamiento o para tratar infecciones víricas para las que no tienen efecto, como un resfriado o una gripe. En la ganadería, su uso masivo para el engorde o la prevención de enfermedades se ha generalizado.

Como era de esperar, nuestra confianza en esta batalla ante un enemigo que lleva billones de años sobreviviendo las más diversas condiciones que podamos imaginar, ha resultado un enorme error. Las bacterias se han recuperado de su derrota a principios del siglo XX, han estudiado nuestras armas y se han preparado para combatirlas con efectividad: ha llegado la época de las superbacterias.

«Vemos como nuestras armas ya no sirven en esta batalla y las bajas en nuestras filas vuelven a crecer».

Las superbacterias tienen la capacidad de resistir a diversos tipos de antibióticos, siendo así una amenaza a la efectividad de estos y, por lo tanto, a nuestra salud. Día tras día, vemos como nuestras armas ya no sirven en esta batalla y las bajas en nuestras filas vuelven a crecer. Si bien seguimos desarrollando armamento, entre 10 y 15 años son necesarios para ver en el mercado un nuevo tipo de antibiótico, mientras que las bacterias se reproducen en cuestión de minutos u horas y se adaptan cada vez más rápido -ayudadas por el mal uso de los antibióticos -amenazando con que vuelva el momento en el que las infecciones bacterianas, algunas muy comunes, eran incurables.

Como en toda buena historia, también tenemos a nuestro antihéroe: el británico Andrew Jeremy Wakefield, quien en el año 1998, bajo un claro conflicto de intereses, publicó un artículo relacionando las vacunas –una de nuestras mejores armas para defendernos de las bacterias- con el autismo, lo cual fue desmentido posteriormente de forma contundente. Ya se sabe, miente que algo queda: el uso de vacunas ha descendido y nuestra posición en la batalla es más vulnerable desde entonces.

Resistencia a los antibióticos: una de las amenazas para la salud mundial

En palabras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la resistencia a los antibióticos es hoy una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo. Puede afectar a cualquier persona, sea cual sea su edad o el país en el que viva y sus efectos están claros: prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costos médicos y aumenta la mortalidad.

Según datos del Informe Anual 2016-2017 del Plan Nacional frente a la Resistencia a Antibióticos (PRAN), en la actualidad se atribuyen 700.000 muertes al año a las superbacterias a nivel mundial. De acuerdo con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), 33.000 de esas muertes corresponden a Europa y, según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), organismo coordinador del PRAN, 3.000 de estas muertes suceden en nuestro país.

«Si no se cambia la tendencia, las superbacterias serán más letales que el cáncer en el 2050».

Si no se cambia la tendencia actual, según el PRAN las superbacterias serán más letales que el cáncer en el año 2050, siendo responsables de 10 millones de muertes anuales. Los datos de las consecuencias económicas de las superbacterias, expuestos durante la Jornada del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos 2018 celebrada en la sede del Ministerio de Sanidad, son 88.000 millones de € del PIB global en los próximos 35 años, pudiendo derivar en situaciones de pobreza extrema para 24,1 millones de personas. La AEMPS lleva invertidos más de 2.5 millones de € desde el inicio del PRAN en 2014.

La batalla contra las superbacterias requiere de todo nuestro ingenio para vencer. Necesitamos cooperación a nivel global: planes de prevención como los recomendados por la OMS1, investigación médica centrada en el desarrollo de nuevos antibióticos, estudios para conocer en profundidad los mecanismos de las bacterias para poder anularlos y mayor financiación científica para desarrollar vías alternativas.

O tomamos conciencia de hacer un uso racional de nuestro armamento contra las superbacterias, así como de mejorarlo con más recursos –como los que invertimos en armamento contra otras personas –destinados a la ciencia, o esta batalla causará cientos de millones de muertes.


Compartir

Una respuesta a “¡Alerta sanitaria! Llegan la superbacterias”

Tu mirada COMENTARIOS

Deja un comentario

  1. Un poco arlamista por el lenguaje utilizado. Además aquí se columpia el autor «un enemigo que lleva billones de años». No existe esa cifra. Parece copiado de algo inglés que si utilizan la expresión billones. Debería rectificar cuando menos esta expresión.