El machismo, también presente en el mundo de la ciencia

El machismo, también presente en el mundo de la ciencia

Las mujeres representan más del 50% de estudiantes en la universidad española, sin embargo su presencia en carreras de ciencia no relacionadas con la salud se mueve entre un 30% y un 35%.
17 febrero, 2019
Gabriel Santiago Fuentes
  • Ciencia

El machismo, también presente en el mundo de la ciencia

Gabriel Santiago Fuentes
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El pasado lunes se celebró el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia, un día para visibilizar las desigualdades entre hombres y mujeres en el mundo de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas – conocido como STEM por sus siglas en inglés -, así como la falta de referentes para las niñas a la hora de sentirse atraídas por el desarrollo de una carrera profesional en alguno de estos ámbitos. A pesar de ser un entorno caracterizado por la objetividad, también sus profesionales operan en base a subjetividades y son susceptibles a los sesgos de género.

Más allá de la diferencia de criterio a la hora de escoger una carrera – observable también en ramas como educación o ciencias de la salud, donde la presencia de hombres ronda el 25% -, cifras como las del Informe Investigadoras CSIC 2016 muestran una tendencia decreciente de la presencia de mujeres según se desarrolla la carrera de investigación. Los primeros peldaños, formados por el personal de investigación en formación y post-doctorado, está compuesto por mujeres en un 57’5% y 41’5% respectivamente, mientras representan un 35% de los puestos correspondientes a investigadores científicos y algo menos de un 25% de los asignados a profesores de investigación, siendo estos la escala más alta del personal investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

SESGOS EN LA EDUCACIÓN

El número de estudios que demuestran la existencia de sesgos de género en la corrección de exámenes desde los primeros años es muy amplio. Un estudio realizado en Tel Aviv muestra cómo las niñas reciben peores calificaciones en matemáticas cuando quien corrige las identifica, mientras que estas son mejores si la corrección es ciega. Similares resultados podemos ver en otro estudio llevado a cabo en Alemania, Austria y Suiza, donde el test realizado era de física y, con independencia del género de quien corregía el examen, las calificaciones del género femenino resultaban inferiores.

«Concienciar al profesorado tiene efectos beneficiosos a la hora de reducir estos sesgos, pero si la corrección de exámenes es ciega los efectos son más notables»

El posterior seguimiento del alumnado a estudio muestra cómo estos sesgos llevan a reforzar el gusto de ellos por las ramas STEM, mientras ellas se alejan más. Una reciente recopilación de diversos estudios nos brinda la conclusión de que concienciar al profesorado tiene efectos beneficiosos a la hora de reducir estos sesgos, pero si la corrección de exámenes es ciega los efectos son más notables. Además, tradicionalmente existe la falsa idea de que los estudios científicos están relacionados a un mayor nivel de inteligencia, lo cual sumado al sesgo que lleva a los niños y niñas a relacionar el intelecto con las masculinidad a partir de los 6 años, explica una parte del desequilibrio de género que podemos ver en el mundo STEM.

El hecho de que la proporción de mujeres siga disminuyendo según ascendemos en la escala profesional muestra que los sesgos continúan afectando negativamente a lo largo de toda la vida profesional a las mujeres. Numerosos estudios lo prueban, demostrando que las mujeres tienden a recibir menos financiación para investigación, sus currículum son menos valorados, sus artículos se citan con menor frecuencia o las críticas que reciben son mucho menos constructivas y se enfocan a su personalidad en base a estereotipos de género, entre otras discriminaciones.


FALTA DE REFERENTES

Según datos del informe PISA, en España tan solo el 7% de las chicas de 15 años se decanta por carreras técnicas o científicas, mientras que en torno a un 17% lo hace por alguna del ámbito de la enseñanza. El estudio muestra cómo las chicas se perciben con menor capacidad para resolver problemas matemáticos que los chicos, aún cuando sus calificaciones son similares, algo que se atribuye a la actitud docente y familiar al respecto.

«Tan solo 3 mujeres han sido galardonadas con el nobel de física, frente a 207 hombres que lo han recibido. En el campo de la química las premiadas son 5 frente a 176 compañeros de profesión que sí han visto sus trabajos reconocidos”

La falta de referentes femeninos en el mundo STEM durante la educación – que se suma a la invisibilización de su trabajo – está claramente relacionada con la falta de interés por parte de las estudiantes. Ana López Navajas, en 2015, presentó su tesis en la Universidad de Valencia, donde analizó libros de todo tipo de asignaturas de 1º a 4º de la ESO. Si la presencia de personajes femeninos ya es muy inferior en la comparación general, en el campo de la ciencia y la tecnología la diferencia se incrementa. En ciencia, una de cada veinte figuras es femenina – apareciendo la mayor parte de las veces en un anexo -, mientras que en tecnología el recuento fue de 2 mujeres frente a 228 hombres.

Similares resultados podemos observar en el análisis de contenidos educativos diversos o fotografías de periódicos, completando así una invisibilización de la contribución femenina al ámbito STEM. Tan solo 3 mujeres han sido galardonadas con el nobel de física, frente a 207 hombres que lo han recibido. En el campo de la química las premiadas son 5 frente a 176 compañeros de profesión que sí han visto sus trabajos reconocidos. Cabe destacar que las contribuciones de la polaca Marie Curie han sido reconocidas con un premio nobel tanto en el campo de la física como de la química, siendo la primera persona y única mujer en recibir dos premios nobel, en 1903 y 1911.

«Poner en valor la vida y obra de numerosas científicas cuyo nombre desconocemos sería un ejercicio de justicia que dotaría de referentes a las niñas”

Visibilizar el trabajo de científicas históricas como Marie Curie, descubridora de la radioactividad, la matemática inglesa Ada Lovelace, que sentó las bases del cálculo computacional y diseñó el primer algoritmo, o la filósofa, matemática y astrónoma Hipatia, cabeza de la escuela neoplatónica asesinada defendiendo la Antigua Biblioteca de Alejandría, es una tarea necesaria. Poner en valor la vida y obra de numerosas científicas cuyo nombre desconocemos sería un ejercicio de justicia que dotaría de referentes a las niñas, contribuyendo a su gusto por las ciencias.

La discriminación en el sector STEM, caracterizado por elevados salarios y una tendencia al alza de su peso en el mercado, es un factor que incrementa de forma notable una brecha salarial que ya supone un 30% menos de media en los salarios de las mujeres, lo cual se suma a los sesgos a la hora de ser contratadas por empresas de este ámbito. A escasas semanas de la huelga feminista del 8 de marzo, sobran los motivos.


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