“Hay muy pocas posibilidades de almacenar energía a largo plazo, algo necesario para un escenario 100% renovables”

“Hay muy pocas posibilidades de almacenar energía a largo plazo, algo necesario para un escenario 100% renovables”

María Jesús del Río es ingeniera industrial esoecializada en asuntos de energía, fuentes de producción y su incidencia en la vida de los ciudadanos.
1 abril, 2019
Jorge Ruiz Morales
  • Ciencia

“Hay muy pocas posibilidades de almacenar energía a largo plazo, algo necesario para un escenario 100% renovables”

Jorge Ruiz Morales
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María Jesús del Río es ingeniera industrial especializada en electricidad. Al terminar la carrera comenzó a trabajar en Fico Mirrors Soria, empresa auxiliar de automoción, pero siempre quiso trabajar en renovables y en cuanto tuvo la oportunidad dio el salto a GAMESA, empresa del sector. Posteriormente, desde 2007 está trabajando en una empresa de energía fotovoltaica, en la sección de Operación y Mantenimiento, estando actualmente a cargo del departamento de Operaciones, donde se lleva a cabo todo el control y el análisis de producciones de las plantas fotovoltaicas que gestionan.

Tu profesión te ha llevado hasta Malta, que a la mayoría de los españoles les suena por lo de la tremenda goleada de la selección de fútbol en 1984. Largo viaje de Soria a Malta.

Fue una oportunidad que me ofrecieron en el curro, es un proyecto que me parecía muy interesante y trenes así pasan solo una vez en la vida. Si eres de Soria igual ni eso. No podía decir que no.

Es un cambio muy importante, de un lugar despoblado como Soria a un archipiélago con una densidad de población de 1.400 habitantes por km2, es una cosa de locos. A días se hace duro, es inevitable echar de menos a la familia y los amigos, y al estar fuera dedicas más tiempo al trabajo que el que dedicarías estando en tu casa, pero de momento la experiencia está valiendo la pena.

Se está hablando con mucha profusión de transición energética y mix eléctrico. Pero parece un debate de expertos. ¿Cómo implicar a la ciudadania en la comprensión de estos conceptos?

El cómo hacer la transición es un debate de expertos, sí, la opinión pública no puede decidir cerrar todas las térmicas y nucleares pasado mañana porque es algo que técnicamente no es posible a día de hoy, y ellos no tienen la información necesaria para eso. Sería como someter a consulta pública cómo operar un tumor cerebral o cuál es la vía de experimentación que hay que seguir para encontrar la cura de una enfermedad rara. Sin embargo, la ciudadanía es clave en la transición en muchos aspectos, es necesario formar a la gente en hacer un uso racional de la energía, los recursos son limitados y no podemos derrochar. Es la hora de empezar a ahorrar energía ya que es necesario frenar el cambio climático, y eso solo se puede conseguir con la implicación de todos.

Hay que electrificar el transporte y las calefacciones para reducir una gran parte de las emisiones de CO2, y esto hará aumentar la demanda de electricidad, por lo tanto tenemos que ser mucho más eficientes en su uso. Y ahí es donde la ciudadanía tiene un papel clave. Para ello tenemos que llevar a cabo una labor de divulgación para dar pautas de cómo consumir menos electricidad, que ya se lleva haciendo tiempo, todos habremos oído hablar del stand by o el consumo fantasma. La mayoría de las medidas de ahorro energético las hemos oído mil veces, sin embargo seguimos despilfarrando. Solo nos duele cuando llega la factura a final de mes.

¿No parece un poco contradictorio que la mayoría de los conservacionistas nunca saquen una pancarta con un “No al carbón”?

Es muy contradictorio, desde luego. El problema actual en el mundo es el calentamiento global. El CO2 que emitimos está libre en la atmósfera y seguimos emitiendo, no conseguimos bajar las emisiones de CO2, y gran parte de los culpables son el transporte y la generación de energía.

Con el cierre de centrales de carbón y fuel y su sustitución por renovables (ahora va a llegar la segunda oleada de renovables en España tras varios años de sequía), reduciremos parte de las emisiones vinculadas a la generación de electricidad. Pero también necesitamos fuentes de energía que sean capaces de responder cuando el recurso renovable sea escaso, y por ello es necesario mantener la nuclear todavía un tiempo, y también habrá que mantener algunas centrales de ciclo combinado, que aunque emiten CO2 a la atmósfera, son mucho más eficientes que una térmica tradicional.

¿Existe una alternativa de almacenaje de energía eficaz y barata para las renovables?

Hay alguna tecnología, pero a día de hoy hay muy pocas posibilidades de almacenar energía a largo plazo, que es lo que hace falta para un escenario 100% renovables. Tenemos que tener en cuenta que las renovables son caprichosas, dependen del recurso existente en cada momento (sol, viento, agua). Si nos plantásemos con un escenario de 100% renovables en un otoño como el de 2017, que no había llovido nada y los pantanos estaban al 30%, y también hubo menos viento de lo habitual, y en otoño hay menos sol, así que habríamos tenido escasez de producción de todas las tecnologías principales. Sin un almacenamiento eficiente y a largo plazo, no sería viable. Por eso a día de hoy solo los países con un gran potencial hidroeléctrico como Noruega o Costa Rica (que también tienen mucha menos población que España) están cerca del objetivo de 100% renovables.

Esto es debido a que la única tecnología de almacenamiento a largo plazo que es eficiente es el almacenamiento de agua. O bien en embalses estándar, o bien en embalses reversibles. Estos últimos son un conjunto de dos embalses, uno inferior y otro superior junto con una tecnología que permita subir el agua de uno a otro. El agua se transporta del inferior al superior en momentos de baja demanda, y se desembalsa el de arriba cuando haya demanda alta. En Noruega tienen muchas de este estilo, y de hecho Dinamarca almacena su exceso de producción de eólica en las centrales reversibles noruegas. En España también hay algunas: Cortes-la Muela, en Valencia, que utiliza la nuclear de Cofrentes y es una de las de mayor potencia del mundo; Gorona del Viento, en el Hierro, que utiliza un parque eólico; los embalses de Baserca y Llauset; Villarino; etc. Pero para hacer este tipo de centrales hacen falta dos cosas: una orografía que permita el doble embalse y agua, y en España el agua cada vez va a ser más escasa, así que la potencia hidroeléctrica está ya al límite.

Existen otras posibilidades de almacenamiento, pero estas ya tienen una capacidad muchísimo más limitada, y por tanto no son alternativa real a día de hoy. Las centrales termosolares también tienen un sistema de almacenamiento, en este caso se trata de almacenamiento térmico, habitualmente a través de sales fundidas. Durante el día captan la energía del sol y calientan agua para producir electricidad en una turbina, y el excedente lo almacenan calentando unas sales y este calor se aprovecha una vez que se ha ido el sol para seguir generando electricidad. El handicap es que los días nublados la energía almacenada en las sales es escasa, con lo que no nos sirve tampoco.

Otra tecnología en auge son las baterías, probablemente todos hemos oído hablar de la macrobatería de Tesla en Australia, con capacidad de 129 MWh, que es la mayor instalada hasta la fecha en el mundo. En este caso tampoco se construyó para almacenamiento puro, sino para estabilizar la frecuencia de la red. Hablé de ello en este hilo de twitter. De momento son muy caras y la capacidad de almacenamiento es pequeña, pero veremos cómo va evolucionando en los próximos años.

El grafeno podría llegar a ser una realidad para almacenamiento de energía algún día, pero de momento tampoco hay mucho. En resumen, a día de hoy solo podemos almacenar energía de una estación a otra en embalses, cualquier otra cosa es a corto plazo. Queda mucho por hacer, y se están realizando avances. Probablemente en los próximos años avancemos mucho en este tema.

Parece que el mal llamado “impuesto a sol” ha creado cierta confusión entre muchas personas. Si una casa media española, no aislada, tiene contratada una potencia de entre 3 y 4kW y el autoconsumo estaba exento para las instalaciones de hasta 10kW, parece que se ha generado unas expectativas algo exageradas con su abolición.

El antiguo RD de autoconsumo establecía dos tipos de peaje, uno por la potencia de la instalación y otro por la energía autoconsumida. Para instalaciones de menos de 10 KW el de energía estaba exento, por lo tanto los consumidores domésticos no lo tendrían que pagar. No obstante estaba exento a través de una disposición transitoria, lo cual indicaba que en algún momento podría anularse. El de potencia dependía de cómo se diseñara la instalación, pero si se diseñaba bien lo habitual era que los consumidores domésticos tampoco lo pagaran.

Es importante entender que el peaje de respaldo tenía un sentido, que es contribuir a pagar los costes del sistema que no se pagarían al dejar de consumir electricidad de la red. En la factura de la luz pagamos peajes, parte en el término fijo (o de potencia) y parte en el variable (o de energía). Esto va a pagar las primas a renovables, los costes de inversión y mantenimiento de redes de distribución y transporte, subestaciones, etc, y otras cosas que nos explican aquí los @Ingebau. Al dejar de consumir electricidad de la red y autoconsumirla, el ingreso por peajes bajaría, y por tanto habría que repartir los costes entre los consumidores que no pudiéramos acceder a una instalación de autoconsumo, lo cual indica que los consumidores más vulnerables pagarían más por la luz. Todos aquellos que vivieran en un bloque de viviendas pagarían más por su electricidad. El sistema eléctrico lo tenemos todos a nuestra disposición, lo usemos o no, siempre que estemos conectados a red.

Obviamente, este es un problema con una solución compleja. Primero unos dirán que por qué ellos van a tener que pagar por algo cuando no lo usan, que lo suyo es pagarlo cuando se use, y por otro estamos penalizando a los que no pueden instalar autoconsumo por distintos motivos. ¿Qué solución tiene? En mi opinión sería importante sacar de la factura de la luz todos aquellos costes que no estén directamente vinculados con la generación, transporte, distribución y comercialización de la electricidad. Especialmente los costes que van vinculados a decisiones políticas, como lo son el déficit de tarifa, la moratoria nuclear en su día o las primas a renovables. Estos deberían costearse a través de impuestos generales y no en la factura. Eso ayudaría a reducir mucho lo que pagamos, y el que alguien deje de consumir de red y se ponga autoconsumo no supondría tanto para el resto.

Para finalizar. Desde hace unos años ha ido bajando paulatinamente el coste de los paneles solares. China es el principal fabricante de paneles y, al mismo tiempo, el mayor fabricante de silicio. Y ha anunciado el cierre de plantas de carbón para impulsar las energía solar y la nuclear. ¿Veremos un incremento de los precios a corto plazo?

No creo que haya un aumento significativo. En 2017 ya se instalaron 100 GW de potencia fotovoltaica a nivel mundial, y llevamos ya varios años batiendo récords y aumentando la demanda de paneles. Parece que de momento los precios están estabilizados.


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  1. Por lo que se ve, incluso al autor del artículo le han conseguido abducir con el tema del impuesto al sol…..la realidad es que el problema no era el impuesto en sí que, como bien dice, no tenía efecto en instalaciones de menos de 10kw. El problema real eran las condiciones técnicas requeridas para conectar tu instalación solar de autoconsumo a la red, estudio previo, segundo contador de generación, que la potencia de la instalación no pudiese ser mayor que la potencia contratada, etc.
    Afortunadamente todo esto ha quedado abolido ahora, bueno, más bien cuando se publique definitivamente las condiciones técnicas del nuevo Real Decreto en las próximas semanas.

  2. Da gusto leer información del mundo eléctrico que no está sesgado por intereses del mundo energético, especialmente el de las renovables, que tienen una visión distorsionada la realidad.
    Se creen que implantar 100% energías renovables se consigue en 4 días y encina se creen y anuncian que la energía sería más barata, y que no se hace por intereses de las grandes eléctricas, cuando en realidad, para poder tener energía 100% renovable se necesita poder almacenar la energía a gran escala, y eso sale muy caro, pues requiere de grandes inversiones, que lógicamente después hay que pagar.

  3. En España por tema de agua tendríamos que hacer doblemente eléctrica hidráulica en dos fases + desalación para aporte de pantanos.

    Si se emplean renovables para la desalación y bombeo estaríamos ganando dos por uno.
    Eso sí, quedaría el tema de la salmuera, que no es asunto menor.
    Se podría utilizar esa salmuera para la obtención de sales para otros fines o símplemente para almacenamiento pero quizá eso sea demasiado ambicioso.