La alimentación ecológica, ni mejor para el planeta ni para tu salud

La alimentación ecológica, ni mejor para el planeta ni para tu salud

El pasado 8 de febrero, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC, por sus siglas en inglés) emitió una alerta sanitaria - brucellosis resistente a los antibióticos - relacionada con el consumo de leche cruda en 19 estados, reabriendo el debate sobre la alimentación ecológica.
23 febrero, 2019
Gabriel Santiago Fuentes
  • Ciencia

La alimentación ecológica, ni mejor para el planeta ni para tu salud

Gabriel Santiago Fuentes
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Las diferentes formas de producir los alimentos que usamos en nuestro día a día son una fuente continua de controversias. Así, mientras desde el mundo de la ciencia se apuesta claramente por la implementación de tecnologías como la transgénesis o la edición genética, algunos sectores del activismo ecologista como GreenPeace o Ecologistas en Acción defienden los métodos certificados como ecológicos que, siempre según su propia definición, ponen el foco en el cuidado del planeta y el bienestar animal. Es importante tener en cuenta que, aunque los términos ecológico, bio y orgánico son diferentes, a efectos del certificado europeo son equivalentes.

PRODUCCIÓN ECOLÓGICA

Al leer el reglamento europeo que regula la certificación ecológica, tanto en la producción como en la preparación y la distribución, podemos observar que sus objetivos son los de asegurar un sistema viable de gestión agraria – cuidando el medioambiente, la biodiversidad, los recursos naturales y el bienestar animal -, obtener productos de alta calidad y cubrir la demanda de productos sostenibles y saludables por parte de una población que, se estima, superará los 9.000 millones en 2050 y requerirá un aumento de la producción agrícola del 50%.

Sin embargo, no existe ningún estudio que avale sus beneficios para la salud, sino que parecen responder más a la falsa creencia de que lo “natural”, entendido como la ausencia de sustancias de síntesis química – mal llamadas químicos -, es más sano. Tampoco parecen tener menor impacto medioambiental. Según un estudio sueco publicado en diciembre de 2018, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) correspondientes a cultivos ecológicos son mayores que las de los tradicionales, llegando a la paradójica conclusión de que la agricultura ecológica no es realmente ecológica, a pesar de que sí es cierto que consumen menos recursos debido al ahorro energético proveniente de no usar pesticidas y fertilizantes de síntesis.

La certificación ecológica supone un uso adicional de entre un 16% y un 33% de tierra, debido a una producción entre un 8% y un 25% menor de media.

Ya en noviembre de 2017 se realizó un estudio en el que se calculaba el impacto de trasladar el 100% de la producción a los requisitos exigidos por la certificación ecológica, resultando en un uso adicional de entre un 16% y un 33% de tierra, debido a una producción entre un 8% y un 25% menor de media. Esta producción sería susceptible de reducirse más si tenemos en cuenta los efectos del cambio climático y la deforestación necesaria. Esta última está incluida en el cálculo a través del coste de oportunidad de CO2, un concepto novedoso para el cálculo del impacto de la agricultura que tiene en cuenta el CO2 almacenado en los bosques y su emisión al deforestar.

Si bien es posible encontrar estudios que parecen mostrar un impacto ambiental superior en cultivos tradicionales, esto se debe a que calculan el impacto en relación al área cultivada, llegando así a la conclusión de que una hectárea de cultivo ecológico contamina menos que una hectárea de cultivo tradicional. La cuestión es que si se mide el impacto ecológico por producción – que es lo único que tiene sentido -, se llega a la conclusión de que el mismo alimento contamina más si se produce bajo los estándares marcados por la certificación ecológica, pues requiere de una mayor superficie para su producción.

ORGANISMOS MODIFICADOS GENÉTICAMENTE (OMG)

A pesar de que los OMG llevan décadas formando parte de nuestra alimentación y de que ningún estudio ha probado que tengan algún tipo de relación con efectos negativos para la salud – el organismo modificado más popular es el maíz, sometido a estudios por más de 20 años en los que ha mostrado una total seguridad alimentaria -, existe una amplia oposición entre la ciudadanía a su implementación, encabezada por las mismas organizaciones que defienden la certificación ecológica como modelo sostenible y de futuro en contra de la evidencia al respecto.

«A pesar de que objetivamente suponen un menor impacto para el medioambiente que la producción tradicional – y por lo tanto que la ecológica – por su mayor productividad y, por lo tanto, menor uso de tierra para su cultivo, los OMG no pueden ser usados en ningún producto etiquetado como ecológico”

Los OMG tienen el potencial de ser más productivos y mantener mejor la biodiversidad mediante el ahorro de pesticidas al tener defensas endógenas contra sus plagas. Según un estudio publicado en agosto de 2018, tienen además la capacidad de hacer las dos cosas a la vez, desarrollando protecciones contra las plagas y creciendo al mismo tiempo. Pero no solo se trata de una mejora de la eficiencia en la producción de alimentos, también aporta la posibilidad de transformación cuyo mejor ejemplo resulta el arroz dorado, arroz con vitamina A que puede ayudar a suplir su carencia a nivel internacional, con especial incidencia en algunas de las zonas más pobres del mundo.

Sin embargo, a pesar de que objetivamente suponen un menor impacto para el medioambiente que la producción tradicional – y por lo tanto que la ecológica – por su mayor productividad y, por lo tanto, menor uso de tierra para su cultivo, los OMG no pueden ser usados en ningún producto etiquetado como ecológico. A estas alturas podemos concluir que el certificado ecológico no tiene base científica y se trata tan solo de creencias disfrazadas de ciencia, lo cual es peligroso al tratarse de algo muy importante para nuestra sociedad.

Un estudio publicado en enero de 2019 y realizado en Estados Unidos, Francia y Alemania, muestra cómo las personas que más rechazo muestran a los transgénicos son, a la vez, las que menos saben del tema y las que más creen que saben, lo cual sugiere un paralelismo con el conocido efecto Dunning-Kruger. En él, los investigadores preguntaron a más de 2.000 adultos sobre los OMG, luego les preguntaron cuánto creían entender sobre ellos y una serie de 15 preguntas verdaderas o falsas para evaluar cuánto realmente sabían acerca de la genética y la ciencia en general. Más del 90% de los encuestados del estudio informaron algún nivel de oposición a los alimentos OMG.

¿Merece la pena destinar elevadas subvenciones a un tipo de producción que es menos eficiente, tiene mayor impacto ambiental y no reporta beneficios a salud?

Al fin y al cabo, cuando nos comemos un fresón “natural” en la actualidad, estamos consumiendo un producto de tecnología. Su origen está en un cruce de Fragaria chiloensis x F. virginiana, variedades naturales de Chile y del norte de américa respectivamente – difícil creer que se llegasen a cruzar sin intervención humana estando a más de 6.000 kilómetros de distancia – cuya hibridación es producto de una mutagénesis con una agente químico llamado colchicina llevada a cabo en Francia.

Sobran los motivos para apoyar que, desde cargos de responsabilidad, las decisiones científicas se tomen en base a criterios técnicos basados en la evidencia y no en base a creencias. ¿Merece la pena destinar elevadas subvenciones a un tipo de producción que es menos eficiente, tiene mayor impacto ambiental y no reporta beneficios a salud? Podemos apoyar el retroceso que supone alimentarse con productos como la leche cruda, con el riesgo para la salud que supone, o situarnos del lado de avances como el que, mediante edición genética, ha conseguido eliminar un virus que amenazaba con extinguir el plátano.


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Una respuesta a “La alimentación ecológica, ni mejor para el planeta ni para tu salud”

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  1. Gabri se te va mucho la olla diciendo q los transgenicos son mejores para el medio ambiente q los cultivos organicos. Hay q tener en cuenta q los cultivos transgenicos matan todo lo q hay alrededor y que las plantas transgenicas son esteriles (las semillas no brotan para q tengas q comprar mas semillas) decir q los transgenicos son la solucion a la sobre poblacion es una lokura como empezar a cultivar el marte. La solucion es usar la cabeza por que la mayoria de cultivos transgenicos son para alimentar vacas para luego comer las vacas! Es d lokos, hay q educar a la gente a usar la cabeza