La homeopatía, a juicio en España

La homeopatía, a juicio en España

Se establece el primer periodo para la presentación del dossier para los productos homeopáticos con indicación terapéutica o cuya vía de administración sea inyectable.
21 noviembre, 2018
Gabriel Santiago Fuentes
Foto: Europa Press.
  • Sanidad

La homeopatía, a juicio en España

Gabriel Santiago Fuentes
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El pasado mes de abril, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad publicaba el procedimiento y los requisitos para la comunicación de preparados homeopáticos, con un plazo para que sus titulares se adhieran, buscando acabar con la falta de control en el sector.

En octubre, finalizado dicho plazo, se publicó la resolución con una lista de 2008 preparados homeopáticos que pasarán a estudio, permitiendo provisionalmente su venta y retirando el resto -la mayoría – del mercado.

A pesar de esto, una lista con 2008 principios activos parece todavía un potencial importante. La realidad es bien distinta: tan solo 12 reivindican tener indicación terapéutica – aún por demostrar – mientras 1996 de ellos se presentan como algo que resulta difícil considerar medicamento ¿sin indicación terapéutica, por qué habría de ser considerado como tal?

“En 1796 Samuel Hahnemann creó un sistema basado en la doctrina de que lo similar cura lo similar”.

Pero ¿qué es la homeopatía y por qué tanta controversia? En 1796, Samuel Hahnemann, en un contexto en el que la medicina envenenaba más que curaba, creó un sistema alternativo basado en la doctrina de que lo similar cura lo similar. Los remedios se prepararían diluyendo el principio activo en agua hasta tal punto que dejase de estar presente, siendo más potente su efecto cuanto más diluido se encuentre. El sistema evitaba así los envenenamientos y supuso una mejora en los resultados de la medicina en esa época.

Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo XX, nuestra medicina está basada en la evidencia científica, estableciendo una metodología rigurosa para determinar qué preparados cumplen los principios de calidad, seguridad y eficacia para ser considerados medicamento.

Desde su implementación, la calidad y esperanza de vida de la población se ha visto notablemente incrementada, siendo así el sistema con los mejores resultados hasta la fecha.

“Cuando pasamos la homeopatía por el filtro del método científico, las conclusiones son claras: sus principios no se sostienen”.

Cuando pasamos la homeopatía por el filtro del método científico, las conclusiones son claras: sus principios no se sostienen. La “ley de los similares”, es decir, la idea de que lo que te cura es similar a lo que te enferma -esto supone que un somnífero homeopático tenga cafeína como principio activo -, no está basada en ningún principio de la biología o la química. La “ley de los infinitesimales” por la que la sustancia es más potente cuanto más se diluye, viola la ley de acción de masas y, en general, los principios de la química. También ha sido refutada la llamada “memoria del agua”, necesaria para justificar que el principio activo siga teniendo efecto una vez diluido tanto como para no tener ni una molécula presente en el compuesto final.

Todo esto lleva a calificar la homeopatía como una práctica sin base científica o práctica pseudocientífica, distinguiéndola así de la medicina basada en evidencia. Entonces ¿dónde se genera la controversia? Un sector de la población la defiende esgrimiendo experiencias, personales o no, que dicen demostrar su efectividad, incluyendo profesionales de la sanidad – lo cual no demuestra nada – que mejoran su imagen social, algo en lo que también influye su venta en farmacias. En ocasiones se publican estudios que dicen demostrar su efectividad, pero que no suelen contar con el rigor necesario o se ven influidos por conflictos de intereses, siendo así descartados. Cuando se evalúa un suceso real, los resultados positivos son consistentes y repetibles.

Experiencias personales explicadas por el efecto placebo

Las experiencias personales se explican por el conocido efecto placebo y por la imprecisión propia de las personas como elementos de medición y transmisión de conocimiento – basta pensar en el juego del teléfono estropeado -.

Aún en estudio, el efecto placebo es aquel que explica los efectos sobre la salud de la administración de algo que no es un medicamento, bien sea una pastilla, una terapia, el mero hecho  de ir a un centro de salud o que la persona que te atienda dedique tiempo a escucharte. Influye también en personas escépticas con el tratamiento e incluso en menores o animales, puesto que
perciben la atención y los cuidados.

“No demuestra una efectividad superior a la del placebo, por lo que no tiene efecto curativo”

Pese a que los principios sobre los que se sostiene la homeopatía no tengan base científica, su amplio uso ha llevado a la realización de estudios empíricos sobre su efectividad. Estos estudios, entre otras condiciones, para ser considerados rigurosos deben restar a su eficacia las consecuencias del efecto placebo, empleando en el estudio dos grupos de personas: uno suministrado con el preparado en prueba y otro con placebo. Se realiza bajo la regla de doble ciego, es decir, ni paciente ni médico son conscientes de qué se está suministrando en cada caso. Cuando se recopilan los datos para extraer las conclusiones, en el caso de la homeopatía siempre se repite lo mismo: no demuestra una efectividad superior a la del placebo, por lo que no tiene efecto curativo. La literatura científica no deja lugar a dudas.

Desde hace décadas, divulgadores como James Randi explican las conclusiones de la ciencia respecto a la homeopatía. Entre sus explicaciones, realizan el “suicidio homeopático”, consistente en ingerir una cantidad de pastillas homeopáticas -muy superior al límite tóxico indicado en su caja- durante la charla, demostrando así su nula efectividad al no producirse la intoxicación.

La medicina basada en la evidencia científica, en tela de juicio

Los escándalos de la industria farmacéutica, los casos de mala praxis y la falta de recursos de los sistemas de salud han puesto en tela de juicio los procedimientos de la medicina basada en evidencia científica, pero no son motivos que desacrediten en absoluto su efectividad como mejor método para obtener conocimiento médico. La industria de la homeopatía también supone grandes ingresos y tiene ligados casos de mala praxis, el criterio científico es ajeno a esos problemas.

La prueba de fuego de la homeopatía en España está en marcha: el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha establecido el primer periodo – de un total de seis – para la presentación del dossier, desde el 1 de noviembre de 2018 al 30 de abril de 2019 para los productos homeopáticos con indicación terapéutica o cuya vía de administración sea inyectable. Si los 12 preparados que reivindican indicación terapéutica no son capaces de demostrar su efectividad, la homeopatía habrá fracasado definitivamente en nuestro país.


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  1. Hay verdades a medias. No estoy a favor ni en contra la Homeopatía, sin embargo no podemos dejar de reconocer el efecto de ciertos productos, como la Mariguana,Hongos alucinógenos, la cafeína en ciertas dosis y ciertos opiaceos,Etc.